El caso de la “envenenadora de Guaymallén” sumó un nuevo capítulo este martes y la acusada recibió un duro revés judicial. 

Luego de que se le dictó la prisión preventiva el pasado 14 de marzo, su defensa apeló el fallo y todo quedó en las manos del juez de segunda instancia, Marcelo Gutiérrez del Barrio. 

Pero los planteos de los abogados de Karen Leylen Oviedo no fueron consistentes para el magistrado, del Tribunal Penal Colegiado Nº 2, y no hizo lugar a la apelación de la medida de coerción. 

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Por ese motivo, la mujer continuará tras las rejas mientras continúa la instrucción, tal como lo solicitó la fiscal de Homicidios Claudia Ríos, y dio un paso más hacia el juicio por jurado popular, en el que arriesgará como única pena la prisión perpetua. 

Durante la sesión, Oviedo solicitó declarar en el expediente, pero el juez Gutiérrez del Barrio le negó esa posibilidad, ya que la audiencia no estaba destinada a ese propósito. Igualmente, la acusada brindó algunas palabras y dijo que extrañaba a su hija.  

En las últimas semanas, se había incorporado al expediente un informe que complicó aún más la situación de la sospechosa. 

Se trata del estudio anatomopatológico practicado por Cuerpo Médico Forense (CMF) confirmó que su pareja, Rolando Ángel Aquino, murió por ingesta de etilenglicol.

Anteriormente, la mujer había sumado la imputación por el asesinato del hijo de su cónyuge, Elías Ángel Luciano Aquino, de 9 años.

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Ese hecho, ocurrido hace más de dos años y medio, se habría cometido mediante el mismo modus operandi que el crimen del padre, sostiene la pesquisa.

Así las cosas, Oviedo se encuentra imputada por dos hechos de homicidio agravado por procedimiento insidioso, sumando el agravante del vínculo en perjuicio de Aquino.

Cómo actuaba

El caso que reveló El Sol tuvo su inicio tras la muerte de Aquino, ocurrida el 9 de febrero en una clínica privada de Ciudad. 

Debido al inesperado deceso del hombre y las sospechas por parte de sus familiares cercanos, la fiscal Ríos intervino en la causa. 

Las contradicciones en la primera versión que ofreció Oviedo, generó que la representante del Ministerio Público profundizara la pesquisa. 

La mujer aseguró que le suministraba una medicación por una enfermedad que su pareja tenía en la piel, pero dijo que había tirado el fármaco cuando los detectives se lo pidieron. 

Para avanzar con la investigación, se solicitó realizar la necropsia al cuerpo de Aquino y la sospechosa quedó detenida. Así, secuestraron su celular y descubrieron que había buscado en Google “cuál es el veneno más letal” y “cómo borrar el historial de búsqueda”. 

Asimismo, detectaron que había comprado a través de Mercado Libre un anticongelante que contiene etilenglicol. Al parecer, ese químico era mezclado con jugo por la mujer, para administrárselo a su pareja con los medicamentos, surge de la pesquisa.

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Semanas después, los investigadores constataron que Oviedo había comprado el mismo líquido para autos días antes de la muerte de Elías, el hijo de su cónyuge. 

Eso, sumado a testimoniales y la historia clínica del pequeño, terminaron de complicar a la mujer, que fue imputada también por esa muerte.