Echenique llevaba un largo tiempo con parte médico y había pasado a disponibilidad.

Desde hace tiempo que el policía Roberto Ramiro Echenique Petrizán (40) evidenciaba una separación de la fuerza. Llevaba un largo tiempo con licencia por enfermedad y, debido a que pasó más de 90 días en ese estado, había pasado a disponibilidad: no debía cumplir con sus servicios pero continuaba percibiendo la totalidad de su salario.

Pero ese “divorcio” del uniforme terminó por concretarse hace casi tres semanas, cuando lo detuvieron en una situación por de más sospechosa durante un procedimiento policial en Las Heras.

Luego de una persecución automovilística, Echenique fue detenido junto a una mujer con un bolso transportando una pistola y un revólver, de los cuales jamás pudo justificar el origen. Por eso, fue imputado por dos hechos de portación ilegal de arma de fuego de uso civil, en concurso real.

A los pocos días del hecho, su defensor solicitó un control jurisdiccional en la causa que lideró el fiscal de Delitos No Especializados Juan Manuel Sánchez. Pese a que el objetivo de la audiencia, que se desarrolló este lunes, era que un juez analizara las condiciones de detención del policía, se terminó acordando la condena en su contra.

El representante del Ministerio Público y la defensa pactaron definir la situación del efectivo a través de un juicio abreviado inicial y, en tiempo récord, fue sentenciado a una pena de 2 años de prisión de ejecución condicional.

Echenique reconoció la autoría frente al juez Diego Flamant, del Juzgado Penal Colegiado Nº 2, quien homologó el acuerdo entre las partes y dictó el fallo en contra del funcionario público.

Desde la Fiscalía le comunicaron sobre la novedad en la situación procesal del policía a la Inspección General de Seguridad (IGS). Si bien ya le había iniciado un sumario administrativo cuando se conoció la novedad, ahora avanzará a través del Ministerio de Seguridad para la exoneración, es decir, la expulsión de la fuerza.

Complicado

Fue a las 16 del viernes 19 de mayo que personal del Cuerpo Motorizado de la Unidad de Acción Preventiva (UAP) realizaba maniobras de identificación mediante el lector biométrico en la zona del Acceso Norte, cuando detectaron la novedad.

Los efectivos ingresaban a la playa de estacionamiento del supermercado Tadicor y divisaron sobre en el cruce de la Lateral Oeste del Acceso Norte y Manuel A. Sáez un Fiat 147 blanco, con una pareja a bordo, en actitud sospechosa.

Ante eso, se acercaron para identificar a los ocupantes, pero el conductor aceleró al advertir la presencia de los uniformados y dio inicio a una intensa persecución.

El vehículo tomó calle Juan José Paso, luego continuó por Matienzo, Independencia y salió otra vez a la ruta 40. Cuando circulaba por la autopista, los policías le dieron alcance y lo obligaron a frenar la marcha.

Acto seguido, hicieron descender al conductor, quien se mostró extremadamente nervioso y aseguró que era miembro de la fuerza. Sus colegas lo retuvieron, ya que notaron que en medio de la persecución había descartado un bulto hacia la vía pública.

Por eso, se practicó un rastrillaje y con ayuda de una testigo pudieron ubicar una mochila verde en calle Matienzo al 1700. En el interior había un revólver marca Pehuen calibre 22, cargado con tres proyectiles, y una pistola marca Tala, del mismo calibre, con cinco cartuchos en el interior.

Tanto Echenique como su acompañante, una mujer de 40 años, fueron aprehendidos. No obstante, el policía terminó haciéndose cargo de ambas armas y la fémina quedó en libertad.

Luego de ser imputado, los peritajes de la División Balística de la Policía de Mendoza confirmaron que el armamento incautado a Echenique se encontraba apto para el disparo, revelaron fuentes judiciales.

Sólo 17 días después del hecho, Echenique terminó condenado por la tenencia ilegal de ambas armas y la sentencia le puso un fin a sus días como policía.