En junio de 2020, un grupo de cuatro senderistas fueron víctimas de un violento robo armado cuando descendían el Cerro Arco, en El Challao, Las Heras. Los delincuentes le dieron una brutal golpiza a los dos varones y a las dos chicas las dejaron en ropa interior. 

La semana pasada, los detenidos que tenía el caso, identificados como Carlos Hernán López Agullo y Ariel Darío Ovando Aballay, terminaron condenados durante un juicio oral y público. 

Los jueces Eduardo Martearena, David Mangiafico y Diego Lusverti, del Tribunal Penal Colegiado Nº 1, les impusieron penas de seis años y seis meses y seis años y tres meses, respectivamente. 

Así, los magistrados se inclinaron por los argumentos del fiscal de Robos y Hurtos Daniel Sánchez Giol, quien había solicitado el mismo castigo que terminaron otorgando los jueces para López Agullo y Ovando Aballay, alias el Gula.

Mientras que la querella adhirió al pedido del representante del Ministerio Público y los defensores entendieron que sus clientes debían ser absueltos.

Ambos se encontraban imputados por los delitos de robo agravado por el uso de arma de fuego cuya aptitud para el disparo no puede ser acreditada y por ser en poblado y en banda, en concurso ideal con amenazas con armas y abuso de armas, por otro hecho ocurrido ese mismo año.

En tanto, López Agullo también estaba acusado por un encubrimiento simple en concurso real con infracción al artículo 205 (incumplimiento de la cuarentena por el Covid-19), expediente que también data del 2020. 

Más allá de que los asaltantes sólo fueron hallados culpables por ese hecho de inseguridad, de los testimonios vertidos en el debate surgió que se dedicaban a cometer robos a deportistas que visitan ese circuito montañoso. 

Incluso, el mismo día del asalto por el que fueron condenados se registraron otros dos casos de similares características y sospechaban que habían sido cometidos por la misma gavilla, aunque no hubo pruebas que acreditaran la participación de López Agullo y Ovando Aballay en esos hechos. 

Dramático

Corrían las 17.30 del 11 de julio del 2020 cuando las víctimas, individualizadas como Karina Navarrete, Matías Pons, Alexis Narvaez y Julia Yazlli, descendían del Cerro Arco. 

Cuando atravesaban la zona conocida como Río Seco, a unos siete kilómetros del camping ATSA, fueron sorprendidos por Ovando Aballay, López Agullo y un tercer sujeto que no fue identificado. 

Uno de los malvivientes extrajo de entre sus prendas un revólver y le apuntó a las víctimas. Pero Narvaez se resistió a las amenazas y comenzó a forcejear con otro de los ladrones. 

Ante eso, el sujeto armado le propinó un cachazo en la cabeza y le produjo una herida cortante, por lo que el joven salió corriendo del lugar. Fue allí cuando los autores procedieron a sustraerle las pertenencias a las víctimas. 

Navarrete también intentó defenderse del accionar de los asaltantes y le dieron varios golpes en las piernas que le provocaron lesiones. 

Mediante amenazas, uno de los acusados le exigió que a la chica que le pidiera a Narvaez que regresara. Al mismo tiempo, el maleante que portaba el arma le dio un golpe en la cabeza a Pons, quien resultó con un corte en el cuero cabelludo.

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Una vez reducidas las víctimas, el ladrón armado le gatilló en la cabeza a Narvaez, pero el plomo no salió y el joven salvó su vida de milagro. Ante la falla en el revólver, sufrió un piedrazo en la cabeza y lo dejaron inconsciente.

Seguidamente, los malvivientes se dieron a la fuga hacia la Villa San Expedito con las pertenencias de las víctimas: tres mochilas, tres termos, tres mates, juegos de llaves, billeteras con tarjetas y documentación, zapatillas, buzos, camperas, un chaleco, una riñonera, celulares, una guitarra criolla y dinero.

Tras el hecho, las dos mujeres recorrieron cinco kilómetros hasta que se encontraron con personal de la Comisaría 43ª y pidieron auxilio. 

Acto seguido, efectivos de la Unidad Motorizada de Acción Rápida (UMAR) se dirigieron al lugar, donde los dos varones aguardaban por la asistencia. Ambos debieron ser trasladados en ambulancia al Hospital El Carmen porque presentaban traumatismos de cráneo