La víctima recibió tres balazos.

La causa por el asesinato de Juan José Ávila en el barrio Lihué de Guaymallén avanzó en las últimas horas en dos direcciones. Mientras el fiscal de Homicidios Gustavo Pirello, quien subroga a su par Andrea Lazo, aguarda resultados periciales para determinar si los dos aprehendidos dispararon un arma de fuego, también analiza una hipótesis alternativa que apunta a la participación de un grupo aún no identificado con el ataque.

El caso tiene a dos hombres tras las rejas, identificados como Luis Alberto Peralta, de 39 años, dueño de la vivienda donde ocurrió el crimen, y a Axel Capadona, de 25. Ambos fueron arrestados poco después del hecho, aunque hasta este domingo no habían sido imputados. La razón: el Ministerio Público aguardará los resultados del estudio que confirmará si alguno manipuló y disparó un arma en las horas previas.

Según la primera versión que se investiga, Ávila habría estado consumiendo bebidas o sustancias en la vivienda, acompañado por Capadona. En el lugar también se encontraba el dueño de casa, quien aseguró que permanecía durmiendo cuando escuchó el disparo. La Policía Científica luego levantó un proyectil en el interior de la vivienda, lo que dio sustento a que el disparo fue en el interior del inmueble.

La víctima del hecho.

Sin embargo, las cámaras de seguridad de la zona introdujeron una nueva línea de investigación, cuando los testigos comenzaron a hablar en el expediente. Las imágenes mostraron a entre cuatro y cinco personas que se aproximan al lugar, doblan en la esquina y luego huyen corriendo, en coincidencia con el horario del hecho de sangre. Esta escena respalda una segunda teoría: un ataque planificado por un grupo externo que habría ingresado a la casa para matar a Ávila.

Lo cierto es que la víctima, de 38 años, fue trasladada este sábado herida por familiares al Hospital Central, donde falleció a las 9.20. Había recibido dos balazos en la espalda y un tercero en el hombro.

Según el testimonio de su hermano, Ávila alcanzó a llegar a su domicilio, a unos 50 metros de donde estaba viviendo temporalmente, y le pidió ayuda. Le dijo que hombres armados habían irrumpido en la casa y lo habían atacado mientras intentaba escapar por el fondo.

El caso comenzó a ser instruido como un homicidio agravado por el uso de arma de fuego y ocurrió en el barrio Lihué de Guaymallén. Ávila tenía antecedentes por distintos robos y tenencia ilegal de armas. El hecho más reciente databa de enero de este año, cuando fue detenido por un robo agravado por el uso de arma de fuego en concurso ideal con robo en poblado y en banda, aunque luego recuperó la libertad.

La situación procesal de Peralta y Capadona quedará definida esta semana, cuando estén los resultados del guantelete. Mientras tanto, los investigadores continúan recolectando evidencias para determinar si efectivamente un grupo armado irrumpió en la escena.