El joven detenido tiene 26 años. El auto de la víctima y del presunto autor, luego de los hallazgos.

Efectivos de la Unidad Especial de Patrullaje de Guaymallén (UEP) atraparon la tarde de este miércoles a un joven de 26 años acusado de asaltar en la vía pública a un repartidor de encomiendas y robarle más de una docena de paquetes para distribución y dinero en efectivo.

Luego de una serie de trabajos de calle, análisis de cámaras de seguridad y una persecución por el distrito San José, los uniformados descubrieron el escondite del sospechoso, su propia casa, y la madre lo terminó entregando para que lo esposen.

Luego de un par de horas de tensión, recuperaron los bienes sustraídos, secuestraron el vehículo en el que se movilizaba, que también era de la mujer, y pusieron al sujeto a disposición de las autoridades judiciales.

La historia tuvo su inicio después de las 13, cuando ingresó un llamado al 911 informando sobre un hecho de inseguridad en zona de calle Las Heras, antes del cruce con Emilio Civit.

Cuando llegaron los primeros policías, tomaron contacto con la víctima, quien les describió que realizaba su trabajo de repartos para la empresa Mail Express en una camioneta Fiat Fiorino blanca a la altura 1100 de calle Las Heras, cuando fue abordado por dos sujetos que portaban armas blancas y se movilizaban en un VW Fox rojo.

Remeras de Messi, cubiertos y un teléfono, entre los elementos recuperados.

La víctima, de 29 años, contó que acaba de hacer una entrega cuando la atacaron a pocos metros de la Fiorino. Uno de los malvivientes amenazó al trabajador y le exigió que entregue las llaves del rodado. Así fue que, uno huyó en esa camioneta por Las Heras hacia el sur y el otro en el Fox.

Los efectivos comenzaron a trabajar la novedad realizando rastrillajes en dos movilidades -la 3483 y 3738 de la UEP- y hallaron minutos después la Fiat Fiorino robada en estado de abandono. Se encontraba estacionada sobre calle Maipú, casi Ferrari del mismo departamento. Detectaron que había cámaras de seguridad en una vivienda y su dueño les permitió observar lo que habían registrado.

En las imágenes, confirmaron que los sujetos eran dos y que se movilizaban en el Fox que previamente les había detallado la víctima, porque también se lo había detectado en el video.

Mientras los efectivos desarrollaban las tareas en la escena y Policía Científica buscaba levantar rastros que lleven a la identificación de los autores en la Fiorino, observaron que pasó a toda velocidad por el lugar un Fox rojo.  

Al parecer, uno de los malvivientes decidió volver a la escena para ver los movimientos policiales y esto le jugó en contra: los agentes se dieron cuenta y salieron en su búsqueda para intentar identificarlo. Hizo caso omiso y aceleró para intentar perderlos de vista.

En ese momento se inició una persecución, la que se prolongó durante varias cuadras de la zona. Finalmente, el sujeto frenó la marcha en un domicilio de calles Olascoaga y Vicente López. Allí vivía y se metió corriendo para intentar evitar ser capturado.

Sin embargo, ya lo tenían marcado. Los policías intentaron ingresar y se encontraron con la madre del joven en el ingreso, quien fue notificada de la novedad ocurrida minutos antes y le explicaron la gravedad del caso.

Ante esta situación, la mujer entregó a su hijo y terminó privado de la libertad en el interior de una de las patrullas.

Cuando requisaron el vehículo en el que se encontraba el sospechoso, dieron con las encomiendas que habían sido denunciadas como robadas, las que contenían remeras del Inter de Miami, un teléfono celular, una planchita de pelo y cubiertos varios, entre otros elementos