El rostro de la foto del "Ben 10" fue quitado, porque el sospechoso irá a una rueda de reconocimiento.

La caída de José Miguel Gómez Reinoso, el delincuente conocido en Maipú como “Ben 10”, no frenó el avance de las investigaciones judiciales en su contra. Después de que El Sol revelara su captura el pasado sábado 2 de este mes, y reconstruyera su historial delictivo, nuevas causas comenzaron a impactar sobre su situación procesal, mientras el sospechoso ya transita sus primeros días en el penal, una vez que se habilitara el cupo solicitado para abandonar la comisaría donde se encontraba alojado.

El joven de 28 años, oriundo del barrio Castañeda, quedó alojado en el penal a disposición del Ministerio Público, que buscó durante una semana unificar información sobre una seguidilla de hechos violentos ocurridos en el departamento durante los últimos meses. Fueron policías de esa jurisdicción los que terminaron con sus días en la clandestinidad.

Trabajaron los fiscales de Robos y Hurtos Oscar Malla y Ezequiel Morando. Entre las nuevas imputaciones aparece una grave denuncia por amenazas agravadas con arma de fuego, en un expediente donde figura como víctima la madre de una ex pareja.

De acuerdo con la acusación impulsada inicialmente fiscal Correccional Juan Carlos Alessandra, ese episodio ocurrió el 13 de abril del año pasado en el barrio Tropero Sosa. La investigación sostiene que el “Ben 10” llegó hasta la casa de su ex suegra y, oculto entre unos olivares ubicados al costado de la propiedad, efectuó dos disparos al aire.

La denuncia agrega que, después de los tiros, lanzó amenazas directas contra la mujer: “Te voy a llenar de plomos, te voy a quemar las casas, vos no vas a salir ni a comprar”. Ese expediente derivó en una imputación por amenazas agravadas por el uso de arma y, además, motivó un pedido de captura debido a otros antecedentes que ya acumulaba el sospechoso.

Los pesquisas judiciales remarcaron que “Ben 10” ya aparecía mencionado en otras causas vinculadas a abuso de armas y amenazas agravadas. Por eso, cuando finalmente fue detenido durante la madrugada del citado sábado en Coquimbito, distintos funcionarios del Ministerio Público comenzaron a requerir medidas sobre su situación.

La captura se produjo luego de que personal policial detectara movimientos sospechosos en inmediaciones de una plaza del barrio Remedios de Escalada. Gómez Reinoso intentó escapar junto a otro hombre, identificado luego como Rodrigo Marcelo Chacón, pero ambos terminaron reducidos tras una breve persecución que incluyó maniobras por techos y el ingreso a una propiedad.

Horas después de la detención, la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos Agravados sumó otra imputación contra los dos sospechosos. Según la reconstrucción judicial, cerca de la 1.30 de aquella madrugada interceptaron a una pareja que caminaba por Urquiza y Tropero Sosa.

La acusación sostiene que Gómez Reinoso y Chacón atacaron a una mujer y un hombre utilizando un cuchillo y golpes de puño, en un intento por quitarles sus pertenencias. El robo no llegó a concretarse debido a la resistencia de las víctimas y a la presencia de otras personas en la zona.

Ese expediente quedó calificado como tentativa de robo agravado por el uso de arma y agravó todavía más el escenario judicial del joven delincuente maipucino.

La historia criminal de “Ben 10” ya era conocida en las calles del departamento. Su alias comenzó a circular hace años entre policías y vecinos de zonas conflictivas, principalmente por hechos de violencia callejera, robos y ataques vandálicos.

Uno de los episodios que más repercusión tuvo ocurrió el 3 de enero de este año, cuando efectivos intentaron detenerlo dentro de un colectivo de la línea 800, en la zona de Tropero Sosa y Urquiza.

El operativo terminó de manera caótica. Gómez Reinoso se resistió, dañó el parabrisas del micro y escapó corriendo hacia un descampado, mientras una mujer que lo acompañaba agredía a una auxiliar policial de 24 años, quien sufrió lesiones en el rostro.

Aquella secuencia reforzó el perfil que uniformados maipucinos ya tenían sobre él: impulsivo, violento y con reacciones imprevisibles. Fuentes policiales incluso señalaban que gran parte de sus movimientos delictivos carecían de planificación y terminaban generando situaciones descontroladas en la vía pública.

Mientras avanza la situación procesal de “Ben 10”, las investigaciones también pusieron el foco sobre su presunto cómplice, Chacón, de 35 años, quien arrastra un extenso historial penal.

En las últimas horas trascendió otra causa que pesa sobre él y que se remonta al 3 de julio del 2021. Según ese expediente, liderado por la ex fiscal de Robos y Hurtos Florencia Díaz Peralta (actualmente en Homicidios pero en pocas semanas pasará a la flamante Unidad Fiscal de Flagrancia) interceptó a un hombre que caminaba por calle Urquiza, cerca del callejón Zanichelli de Coquimbito.

La acusación sostiene que le dio una patada en la espalda para hacerlo caer al piso y luego lo amenazó con un cuchillo apoyándoselo en el abdomen mientras exigía dinero y objetos de valor. El asalto no llegó a consumarse porque la víctima aseguró no tener pertenencias encima y el agresor escapó.

Por ese hecho fue imputado por tentativa de robo agravado por el uso de arma.

La situación de Chacón también aparece agravada por sus antecedentes. Registra dos condenas anteriores: una sentencia de seis años y ocho meses de prisión dictada en diciembre del 2015 y otra pena de tres años impuesta en junio del 2016.

Ambas condenas fueron unificadas posteriormente en una pena única de siete años de cárcel efectiva.

Con ese escenario, la fiscal entendió que existía riesgo de fuga y ordenó nuevamente medidas de captura sobre el sospechoso, al considerar que podía intentar evadir el avance de las investigaciones y una eventual condena efectiva.

De esta forma, tanto Gómez Reinoso como Chacón quedaron bajo la lupa judicial (todas las causas quedaron finalmente en Morando), que buscará determinar si estuvieron involucrados en otros episodios violentos registrados en Maipú durante los últimos tiempos.