El contratista de Manuel Adorni, Matías Tabar.

El caso que investiga el patrimonio de Manuel Adorni sumó un testimonio clave que sacude el escenario político. Matías Tabar, el contratista responsable de la remodelación de la propiedad del funcionario en el exclusivo barrio privado Indio Cuá, confirmó en declaraciones periodísticas que el monto total de la obra ascendió a los 245.000 dólares. El dato más sensible de su relato radica en la modalidad de pago: según sus propias palabras, recibió la totalidad del dinero en efectivo y en billetes de la divisa estadounidense.

Durante su declaración, Tabar buscó naturalizar la situación al explicar que, en el rubro de la construcción, es habitual que las transacciones de esta magnitud se realicen de manera informal para resguardar el valor del dinero. Sostuvo que ninguna persona que “se esté construyendo una casa hoy puede llegar a solventar con sus ingresos la construcción en cuanto a si tiene que declarar todo“, y además detalló que no se emitieron facturas por los trabajos realizados, que incluyeron desde refacciones estructurales hasta la instalación de una pileta con cascada.

Y subrayó: “Acá parece que los únicos que hemos evadido seríamos Manuel y yo. Hay muchas cosas de la Argentina de hoy para solucionar. Yo vengo con una profesión totalmente distinta, que todo en blanco, declarado, todo factura“.

Entonces, si yo hoy me tuviese que hacer una casa y tengo que empezar a facturar todo, es imposible que el blanco, como se dice ahora, te dé. No, es que a mí vino él (por Adorni) y me propuso hagamos esto y tiene que ser en negro“, explicó en relación a la causa.

A pesar de la contundencia de las cifras, el constructor se mostró cercano al Jefe de Gabinete y expresó su plena confianza en él. Tabar reveló que votó a Javier Milei y que mantiene una relación de mutuo respeto con Adorni, a quien calificó como una persona honesta que podrá justificar el origen de sus fondos.

Sin embargo, reconoció que tras el inicio de la causa judicial la relación se enfrió, aunque espera retomar el vínculo personal una vez que se aclare la situación en los tribunales.

Lo adoro. A él, a su familia. Hoy en día me toca estar en este lugar, y entiendo también que el tiempo vaya a poner las cosas en su lugar. Es una persona con la cual conviví casi un año y medio“, describió sobre la relación.

Y sentenció: “Es una cagada tener que transitar todo esto“.

El testimonio también aportó datos sobre la logística de la obra y los tiempos de ejecución. Tabar entregó su teléfono celular a la Justicia para que sea peritado, facilitando el acceso a mensajes y registros de los trabajadores que pasaron por la vivienda, como albañiles, plomeros y electricistas. Según el expediente, los pagos se habrían dividido en dos grandes etapas: un adelanto de 55.000 dólares en 2024 y el saldo restante de 190.000 dólares durante el transcurso de 2025.

Tabar afirmó que Adorni no le exigía tampoco las facturas, al tiempo que volvió a ratificar que los pagos siempre fueron en efectivo. No obstante, aclaró que sí hubo facturas durante el proceso de obra y que las presentará en la Justicia.

Esta declaración complica la estrategia de defensa del funcionario, ya que se suma a otros testimonios de propietarios del mismo country que aseguran haber cobrado alquileres temporales por montos cercanos a los 21.000 dólares, también bajo la modalidad de pago “en mano”.

Con información de La Nación y La Nación.