El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, defendió la necesidad de sostener una planificación energética de largo plazo en Argentina y aseguró que el desarrollo de Vaca Muerta y de las exportaciones de gas natural licuado (GNL) requieren estabilidad estratégica más allá de los cambios políticos. Durante una entrevista con el programa Opinión, de LVDiez, el ejecutivo remarcó que su gestión está enfocada en objetivos proyectados para las próximas décadas, con inversiones que exceden los tiempos de una administración gubernamental.

Hay que pensar en grande”, sostuvo Marín al explicar por qué YPF trabaja con horizontes de 20 y 30 años. “Sino, Vaca Muerta no se desarrolla”, afirmó. El directivo recordó que desde su llegada a la petrolera anunció que permanecerá en el cargo hasta 2031 y planteó que uno de sus objetivos es dejar una línea de continuidad dentro de la empresa. “Cuando yo me vaya en el 31, un objetivo personal es que el presidente que corresponda elija a alguien del equipo que está hoy”, señaló, al destacar que dentro de la compañía existen cuadros técnicos preparados para continuar el proyecto.

Marín relativizó además el impacto de la coyuntura política y financiera sobre las inversiones energéticas. “Si el riesgo país subió a 520, es ruido”, sostuvo, al considerar que las decisiones vinculadas al GNL y al petróleo deben evaluarse en función de procesos de décadas.

Lo que estoy seguro es que la Argentina va a exportar gas natural licuado (GNL) y petróleo  ”, remarcó. También defendió la profesionalización de YPF y advirtió sobre los riesgos de una conducción politizada, al recordar el deterioro de la petrolera venezolana PDVSA pese a haber sido una de las compañías más importantes de América Latina.

En otro tramo de la entrevista, el CEO de YPF se refirió a la política de precios de combustibles y aseguró que la empresa busca mantener un “acuerdo moral y honesto” con los consumidores. “Cuando tengo que bajar, bajo; y cuando tengo que subir, subo”, afirmó.

Marín destacó que YPF redujo los precios de los combustibles en varias oportunidades y negó que la compañía especule con aumentos de corto plazo. “Si facturamos 20 mil millones de dólares por año, ¿por qué voy a especular 20 dólares?”, planteó.

El ejecutivo explicó que la petrolera implementó un sistema de “buffer” para amortiguar el impacto de las variaciones internacionales del petróleo sobre el mercado local. Según detalló, YPF analiza permanentemente el comportamiento del consumo y ajusta los precios en función de la elasticidad de la demanda. “Aumentamos 1% porque vimos que era el valor que no iba a generar efecto en el consumo”, indicó. Marín reconoció que los combustibles podrían tener todavía un atraso respecto de los valores internacionales, aunque aclaró que la empresa busca evitar aumentos bruscos que afecten el nivel de ventas y el poder adquisitivo de los consumidores.