El parque solar El Quemado, el más grande del país. Credit: Gobierno de Mendoza

Tanto en la vieja e histórica Mendoza de paredes de adobe, como la actual, a la vanguardia de la ingeniería antisísmica, las obras debían y deben durar por décadas. En aquella Mendoza del recuerdo, la sabiduría popular siempre encontró una explicación sencilla para casi todo, pero con origen en la construcción que ha perdurado hasta nuestros días: la mezcla necesita una de cal y otra de arena. Cuenta la leyenda que la cal era lo noble, lo que daba firmeza y terminación. En cambio, la arena aportaba volumen, hacía rendir el compuesto, la argamasa, aunque en exceso terminara ensuciando o agrietando la pared.

La política también funciona así, con manos de cal y otra de arena y varias veces tragando sapos. Y este jueves Alfredo Cornejo tendrá que administrar una combinación incómoda de la cal, la arena y los sapos: una agenda económica cargada de anuncios estratégicos y, al mismo tiempo, una visita nacional que meterá ruido donde el Gobierno provincial necesita mostrar previsibilidad y futuro.

La “cal” de la semana aparece con brillo solar y olor a cobre. La inauguración del Parque Solar El Quemado no es apenas otro corte de cinta. El proyecto de YPF Luz en colaboración con Emesa, —el más ambicioso del país en materia fotovoltaica— ubicado en Las Heras, coloca a Mendoza en el mapa de la transición energética con una escala inédita: 305 MW de generación incorporados al sistema nacional una vez que entre en funcionamiento el parque.

No es moco de pavo. En tiempos donde las provincias compiten por inversiones y por volumen político dentro del nuevo esquema económico argentino que impuso Javier Milei, Mendoza busca instalar una marca: estabilidad fiscal, seguridad jurídica, conectividad, logística y ahora la disponibilidad de energía en sus varias presentaciones.

A eso se suma el movimiento alrededor de PSJ Cobre Mendocino. Luis Toto Caputo, el ministro de Economía y de buenas migas con Cornejo, podría anunciar el mismo jueves y en ese acto la aceptación y el ingreso al RIGI del emprendimiento minero. Para el Gobierno provincial, el dato tiene valor económico, pero sobre todo simbólico. Después de años de debates estériles, prohibiciones, marchas y retrocesos, el cobre vuelve a presentarse como la gran apuesta de reconversión productiva. Son 630 millones de dólares proyectados y la posibilidad de insertar a Mendoza en uno de los mercados más demandados de la transición global.

Pero como en la vida particular de las personas, en política no siempre se da la construcción de una foto completamente limpia.

La “arena” llega desde La Rosada, enviada por Milei y tiene nombre propio: Manuel Adorni. El jefe de Gabinete desembarca en Mendoza, junto al mencionado Caputo, en medio de un desgaste creciente en su imagen pública que arrastra a todo el gobierno y con números de rechazo que perforaron el blindaje libertario, incluso en sectores que todavía respaldan a Milei.

Para Cornejo, la visita tiene una doble lectura y el desafío del complejo equilibrio. Por un lado, mantener sintonía con la Casa Rosada sigue siendo central para la estrategia provincial. El gobernador necesita que el vínculo político con Milei continúe produciendo sintonía con el rumbo nacional, financiamiento indirecto como viene de suceder días atrás con el adelanto de la Coparticipación Federal y un clima favorable para las inversiones. Pero, al mismo tiempo, el oficialismo mendocino sabe que empieza a abrirse una diferencia cada vez más visible entre el apoyo social al rumbo económico y el humor frente a algunos exponentes de la administración nacional. Ahí aparece Adorni con su carga de energía negativa en sectores medios, empresarios e incluso aliados políticos.

Por eso la foto del jueves será más delicada de lo que parece. Cornejo intentará que la escena quede dominada por la Mendoza del cobre, la energía y las inversiones. La Mendoza que produce, exporta y se ofrece como plataforma del nuevo ciclo económico argentino.

La incógnita es si el ruido político nacional permitirá sostener ese encuadre. En definitiva, la gestión mendocina intentará este jueves que el compuesto fragüe. Si la blancura y el resplandor de El Quemado y la firmeza del cobre logran imponerse, Cornejo habrá anotado un punto clave en su estrategia de largo plazo. Pero si la presencia de Adorni levanta demasiado polvo, el gobierno provincial recordará, una vez más, que en la política —como en la construcción— el exceso de arena siempre termina por agrietar hasta la pared más sólida.