En días más, Mendoza pondrá a prueba, y a gran escala, su capacidad para dar respuesta a una gran afluencia de turistas y amantes del fútbol que llegarán a la ciudad atraídos por la Copa América. El evento superará todo lo conocido, incluso, lo que fue el Mundial de 1978 y aquella copa del 87. La globalización, las facilidades para viajar de un lugar a otro rápidamente y la estancia en Mendoza de la selección chilena a lo largo de toda su participación en el certamen –incluso si debiera jugar en otras sedes, se quedará aquí–, trastocará el movimiento ordinario de sus residentes.
En esta edición se pone en relieve la situación del aeropuerto Francisco Gabrielli para recibir unos 80 vuelos diarios, que se calculan llegarán durante los primeros quince días de juego. Habrá que hacer algunos cambios y reformular ciertos aspectos de la organización normal que tiene la aeroestación, desde ya. Pero, el llamado de atención frente a los días extraordinarios que se avecinan nos debe llegar a todos.
En más de una oportunidad hemos analizado cómo se comporta la Mendoza turística con sus visitantes en las épocas en que esta ciudad se llena de foráneos, como durante la Fiesta de la Vendimia y en los días de invierno, atraídos por las bellezas naturales que tenemos. Y hay falencias, varias falencias. Por eso, para no arrepentirnos, preparémonos.
