En cuestión de treinta años hemos pasado de complejas y gigantescas computadoras a ordenadores portátiles mucho más potentes que las primeras. De tarjetas perforadas para introducir la información, a pantallas táctiles. De discos de vinilo, a  archivos digitales; del videotape, a Youtube. Y hoy en día podemos tener todo esto en la palma de la mano. Pero no sólo lo tenemos de forma sencilla, sino que, además, podemos elegir marcas, colores, tamaños o funcionalidades. El universo de la  tecnología portátil ofrece un sinfín de variedades, entre las que destacan dos: los teléfonos inteligentes (smartphones) y las tabletas.

El mercado para este tipo de dispositivos se ha disparado en los últimos años: según datos de la firma de investigación y asesoramiento Gartner, únicamente en el último cuatrimestre del 2011 se vendieron unos 149 millones de celulares  inteligentes.

Asimismo, esta consultora maneja estimaciones de que unos 119 millones de tabletas serán compradas durante el 2012.

¿CUÁL ME CONVIENE?
¿Llama, no llama? ¿Puedo reproducir videos? ¿Se conecta a internet? ¿Puedo hacer fotos? ¿Puedo llevarlo en el bolso? En las siguientes líneas se detalla una pequeña guía para ayudar a tomar la decisión de saltar a este mundo y de la mano de qué dispositivo. El tamaño medio de los cinco teléfonos inteligentes más venidos en el portal amazon.com es de 12,9 centímetros de largo, por 6,7 centímetros de ancho y solamente 8,9 milímetros de grosor, con un peso medio de 135,5 gramos.

Las tabletas –también tomado como referencia el promedio de las cinco más vendidas en amazon. com–, por su parte, son mucho más grandes y pesadas, si es que una media de 502 gramos puede considerarse así. El tamaño también es  ostensiblemente más grande, con medias de 21,6 centímetros de largo por 15 centímetros de ancho, con un grosor de 11,3 milímetros.

A este respecto, Nacho Palou, editor del blog microsiervos.com, portal líder en divulgación tecnológica en español –con un promedio de un millón y medio de visitantes únicos al mes– comenta que la ventaja en este campo es para los teléfonos  inteligentes: “A diferencia de las tabletas, los móviles siempre están a mano, en la cartera o en el bolsillo. Son los únicos dispositivos tipo computadora que realmente merecen el calificativo de móviles”.

CONECTIVIDAD.
En la llamada aldea global, conexión es igual a información, a comunicación, a existir. Así, los medios que tenga a su disposición en su dispositivo pueden hacer de él, desde la herramienta definitiva, hasta un pisapapeles con luces muy caro.

Los teléfonos inteligentes estudiados tienen, además de la lógica función de llamar a un teléfono, conectividad 3G –esto es, la posibilidad acceder a internet donde sea–, wifi para conectarse a redes, además de otros medios como bluetooth o puertos USB.

Las tabletas, directamente, no son teléfonos y no funcionan como tal. Sí que tienen conexión vía wifi y algunas, la minoría, la posibilidad de tener tecnologías de 3G o 4G integradas.

No obstante, el desarrollo de las tabletas va precisamente encaminado hacia la total conectividad. Javier Peñalva, editor del blog tecnológico xataka.com, visitado por más de dos millones de usuarios únicos por mes, lo corrobora: “Aunque  actualmente la tableta habita en casa principalmente, su popularidad y margen de mejora le abrirán las puertas de la calle, y, con ello, la conectividad 3G será fundamental”.

APLICACIONES, LA CLAVE.
Así lo resume Nacho Palou, de microsiervos.com: “La gente no quiere una tableta con cuatro procesadores únicamente porque tenga eso. La gente quiere ese dispositivo con el que pueda utilizar esa aplicación tan buena de la que todo el mundo habla”.

Las aplicaciones son la joya de la corona de todos estos aparatos. Aunque otras características puedan ser más funcionales, o que hagan que su dispositivo sea más o menos potente, los pequeños programas son los que acaban decantando la  balanza hacia un lado u otro.

Y aquí ganan las tabletas. Aunque por potencia y capacidad de almacenamiento no haya demasiada diferencia entre estas y los teléfonos inteligentes, el tamaño, que antes era favorable a los celulares, ahora lo es para estas computadoras planas.

Con una superficie de pantalla prácticamente el doble de grande, las tabletas se llevan el primer premio. La facilidad de manejo y la mejor visibilidad en estos dispositivos hacen que sea mucho más cómodo ejecutar aplicaciones en ellos.

USTED ELIGE.
La primera pregunta que debería hacerse sería: “¿Necesito un teléfono celular nuevo?”. Si es así, debería apostar por los inteligentes. Si está contento con él y lo que quiere es un dispositivo donde tener a su disposición aplicaciones, ver películas o jugar a juegos, la tableta es su mejor opción.

Pero, claro, el precio también es importante. Las tabletas estudiadas salen en promedio 365 dólares (278 euros) –con sensibles variaciones en función de conectividad y capacidad de almacenamiento–, mientras los teléfonos inteligentes cuestan  aproximadamente 478 dólares (364 euros). Aunque siempre hay que tener en cuenta las ofertas que ofrecen las compañías telefónicas para los teléfonos de este tipo, que rebajan mucho el precio a pagar, ofertas que no están disponibles para  tabletas, o no tienen demasiado sentido todavía, como dice Javier Peñalva, de xataka.com: “Las tarifas de datos especiales para su uso en estos equipos no parece un elemento clave para el consumidor en general, porque su ámbito de uso ahora  mismo es bajo techo y con wifi”.