El comienzo de clases de los estudiantes en la escuela Pedro Nolasco Ortiz de Corralitos se vio alterado por una obra de gran magnitud que inició la Dirección General de Escuelas (DGE) en el establecimiento. 

El arreglo consiste en la reparación de los baños de los alumnos y de los celadores en conjunto con la cocina. El ruido de los martillos neumáticos y la instalación de siete baños químicos en el patio de la escuela para toda la comunidad educativa, que contempla a unos 700 chicos aproximadamente en ambos turnos, generó complicaciones en el dictado de clases.

La situación llevó a que los padres realizaran un reclamo en la puerta pidiendo otras alternativas sanitarias, como el hecho que los chicos usen los sanitarios del jardín o que los directivos alquilen trailers cerrados con baños para que puedan ir.

“Nos dijeron que falta más de un mes y medio para que terminen”, manifestó una madre de un alumno de sexto grado, quien agregó que los directivos de la escuela les aseguraron que no pueden hacer nada al respecto y sugirió que envíen una carta a la DGE.

La situación se agravó con las bajas temperaturas de esta semana que implicó que los chicos pasen frío a la hora de ir al baño. Además, los padres dijeron que los niños no saben cerrar la puerta de los sanitarios y tienen que pedir la ayuda de un compañero para poder usarlo.

Los baños están en obra.

Por otro lado, debido a los trabajos tuvieron que cortar el suministro de agua potable para instalar las cañerías, por lo que, según el relato de los progenitores, el cursado fue una odisea.

“La escuela entró en obra hace unos 25 días atrás y para poder hacerlo se hizo un acuerdo interno entre todos los padres, los docentes y las autoridades”, explicó, Eduardo Andrades, delegado de la Regional Norte-Centro de la Dirección General de Escuelas. En ese sentido, el funcionario informó que a los arreglos le quedan unos dos meses más.