A principios de junio, Luciano Di Cesare había acordado devolver cerca de $90 millones para evitar el juicio por corrupción, pero ahora la Cámara Federal de Casación revocó dicho conciliación y decidió que el extitular del PAMI durante las presidencias de Cristina Fernández de Kirchner sea sometido a un juicio oral.
Di Cesare está acusado por haberse liquidado, de manera irregular, el pago de vacaciones no gozadas por más de $1.300.000. Otros involucrados en la causa son María Alejandrina Arrouzet (Recursos Humanos) y Carlos Alberto Galdo, mano derecha del dirigente mendocino.
Di Cesare estuvo al frente del PAMI durante las dos gestiones de Cristina Kirchner (2007-2015). El 9 de diciembre de 2015, un día antes de que Mauricio Macri tome la Presidencia de la Nación, el mendocino presentó una nota en la que solicitó cobrar las vacaciones no gozadas de 2012, 2013, 2014 y 2015.
Pero su reemplazante al frente al frente del PAMI, Carlos Regazzoni, lo denunció penalmente el 17 de diciembre por el delito de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública. Explicó que por la ley de contrato de trabajo las vacaciones no gozadas caducan a los seis meses y que está prohibida la compensación por plata.
La causa avanzó en la Justicia y Di Cesare llegó a un acuerdo de conciliación para devolverle al Estado nacional cerca de 90 millones de pesos, con el fin de para evitar el juicio oral. Pero la fiscal Fabiana León, a cargo de la causa, se opuso y la Sala IV de Casación le dio la razón.
Los jueces Mariano Borinsky, Gustavo Hornos y Javier Carbajo revocaron el acuerdo, argumentando que las conciliaciones en hechos ilícitos que involucren estafas contra la administración pública, deben contar con el consentimiento del Ministerio Público Fiscal para tener por extinguida la causa penal. De este modo, Di Cesare junto a Arrouzet y Galdo serán sometidos a un juicio oral.
Fuente: con información de Infobae y La Nación.
