Todo indica que aparecieron los fondos necesarios. El ministro Leonardo Comperatore aseguró que el próximo lunes 15 de septiembre comenzarán las clases del curso de auxiliares del Instituto de Seguridad Pública, cuyo inicio estuvo en duda debido a la falta de presupuesto y las deudas con proveedores del Estado para llevar adelante la capacitación de los cadetes de policía. 

El Sol lo anticipó el viernes pasado. El curso de auxiliares de Policía, que tiene una duración de 10 meses, no tenía fecha cierta de inicio porque el IUSP no contaba con los fondos necesarios para pagarles a los docentes y sostener la estructura de esa capacitación para 50 estudiantes en lo que respecta al desayuno y almuerzo, las becas y otros gastos. Para el IUSP, el curso de auxiliares tiene un costo de 60 a 85 mil pesos, de acuerdo a la zona donde se realice -el organismo universitario tiene sedes en el Sur, Valle del Uco y el Este-. 

La difícil situación económica fue reconocida por el titular del IUSP, el ex ministro Carlos Aranda. Ahora, el ministro Comperatore ha prometido que la capacitación “exprés” para aspirantes a policías comenzará el lunes 15 de septiembre. Comperatore siguió la misma línea de Aranda y reconoció que la postergación se debió a cuestiones de índole económica. 

Comperatore explicó que los técnicos del ministerio de Hacienda están trabajando junto a la Dirección de Administración de Seguridad para poder contar con los fondos necesarios.

“Se están reacomodando las partidas presupuestarias”, aseguró. El titular de la cartera de Seguridad, que sucedió a Aranda en diciembre pasado, justificó la situación económica del IUSP al señalar que estaba funcionando con el presupuesto 2013, donde había una partida específica por convenios para el funcionamiento diario del organismo universitario policial. “Pero era del 2013, y con los aumentos de la paritaria y de los insumos, todo lo que se necesita en el IUSP quedó desfasado”, describió. 

Precisamente ese enroque de funcionarios se dio luego de las protestas policiales en varias ciudades del país. Si bien en Mendoza la tropa se mantuvo alineada con el ministerio y no hubo acuartelamiento, hubo negociaciones para reajustar salarios de los uniformados. Finalmente, para evitar una crisis -tal como sucedió en Córdoba y en Tucumán, con serios incidentes por saqueos-, el gobernador Francisco Pérez decretó un aumento salarial de 18,5 por ciento.

A eso se sumó la tardía sanción del presupuesto 2014, que la Legislatura aprobó en julio pasado, más el consecuente incremento de precios para los insumos que requiere el ministerio de Seguridad.  

“Con el nuevo presupuesto, estamos acomodando las partidas para que arranque el 15 de septiembre”, prometió Comperatore.

Orquín: “No se prioriza la seguridad”

El ex ministro de Seguridad durante la gestión de Roberto Iglesias, Leopoldo Orquín, cuestionó la falta de recursos en el IUSP para poder comenzar la capacitación de los cadetes. Orquín es uno de los tres miembros de la Inspección General de Seguridad -en representación de la UCR- y sostuvo que “la falta de fondos no es un problema del ministro -Comperatore- o del titular del IUSP -Aranda-, sino del gobernador y de su ministro de Hacienda que no les dan la plata”. 

“El error del Gobierno no es que no tenga plata, sino que la seguridad no es la prioridad”, criticó Orquín. Y agregó que en 2008 estaba previsto que Mendoza alcanzara la cantidad de 10 mil policías, una cifra de la que todavía se está lejos. “Si no ocurre lo de Malargüe -en alusión al subcomisario Mauricio Ferreyra, que renunció por falta de apoyo-, que se hartan de que les echen la culpa de todo lo que pasa y que no tengan ni gente ni medios para trabajar. La policía se puede tornar indiferente a la inseguridad”, advirtió. 

Orquín añadió incluso que hay 130 auxiliares que ya se han recibido y cuyo nombramiento no ha sido todavía firmado por el gobernador Pérez. Por ello, el funcionario de signo radical aseguró que “si se siguen demorando, van a buscar otros caminos. Es un problema de presupuesto”.  

El ex ministro señaló que le propuso a Aranda establecer especializaciones para los cadetes de policía, de acuerdo a las tareas que vayan a realizar en la fuerza, ya sea en investigaciones, inteligencia o bomberos. “Creo que debería haber especialización, cursos de perfeccionamiento, como hubo en otras épocas. Esto se ha ido dejando de lado por cuestiones económicas”.

Cassia: “La seguridad depende de Costa”

El diputado del Frente Renovador apoyó a Comperatore y Aranda en la necesidad de recursos para el áreas de seguridad. “Les tienen pisada la manguera”, aseguró de manera coloquial, para describir la falta de fondos que tiene la cartera policial. 

Daniel Cassia también señaló la influencia del ministro Marcelo Costa cuando estaba a cargo de Hacienda -cargo que dejó en manos de Juan Gantus para hacerse cargo de Agroindustria-. “Hace mucho tiempo que la seguridad depende de Marcelo Costa. De alguna manera influye en la inseguridad el hecho de no liberar los fondos suficientes . No se si es una interna, pero el mecanismo no es adecuado. Los ministros de seguridad son una especia de subsecretarios de hacienda porque anda raspando la olla por donde pueden”, volvió a caracterizar. 

El legislador massista especialista en temas de seguridad sostuvo que los ministros de Seguridad deben  tener manejo absoluto de su propio presupuesto. Y agregó que si se hubiera sancionado la emergencia en seguridad -Cassia pide además emergencia penitenciaria y vial-, Comperatore tendría a su disposición los recursos para mejorar la lucha contra el delito. 

Se reactiva la Mesa de Enlace

La falta de fondos del IUSP será motivo de reunión con el ministro Comperatore y con Aranda el próximo jueves. El ámbito será la Mesa de Enlace, que nuclea al Ejecutivo, al Legislativo y al Judicial -tanto provincial como federal-. Han pasado tres meses desde la última reunión de esa mesa de discusión de las políticas de seguridad. El espacio había surgido como modo de respuesta a la crisis en el área de seguridad y a una necesidad de articular acciones entre los tres poderes del Estado. Pero la mesa fue desinflándose al mismo tiempo en que surgió y se desactivó la emergencia en seguridad.