El oficialismo quiere avanzar esta semana en Diputados con el proyecto de Presupuesto 2023, mientras que el peronismo tendrá una reunión clave este lunes para definir si aportará los votos para habilitar al gobernador Rodolfo Suarez a endeudarse.
Después de que los ministros presentarán en la Legislatura la pauta de gastos prevista para el próximo ejercicio fiscal, el radicalismo buscará darle despacho este martes a la iniciativa en la Comisión de Hacienda, Presupuesto y Asuntos Tributarios, paso previo para que llegue al recinto.
Las discusiones se centran en los cuatro artículos que hacen referencia a la autorización de uso de crédito, es decir, el endeudamiento. Para ello, el oficialismo necesita el aval de los dos tercios de la Cámara, es decir, 32 votos. Cambia Mendoza contará con 29 legisladores, es por eso que negocia con el Frente de Todos-PJ para conseguir al menos otros tres.
La interna peronista le pone más condimento al debate. El sector kirchnerista es el menos predispuesto a aportar los votos, mientras que los intendentes, cada uno con representación en la Casa de las Leyes, negocian por su parte. Esto podría resultar en una votación dividida, con el riesgo que eso implicaría para el partido al mostrarse fragmentado de cara al próximo año electoral.
Desde el peronismo indicaron que todavía no hay nada resuelto puertas adentro, y señalaron que este lunes será clave para la definición que tomarán.

La disputa está en el pedido de autorización que hizo el Ejecutivo para buscar financiamiento externo y realizar cuatro proyectos: el acueducto Monte-Comán La Horqueta, la doble vía Junín-Rivadavia, la extensión del Metrotranvía y obras hídricas.
Esta última iniciativa se volvió fundamental en medio de la negativa advertencia del Departamento General de Irrigación respecto a la sequía severa o extrema que enfrentará Mendoza en la temporada 2022-2023, según el informe de Pronóstico de Caudales.
Para atender la crisis hídrica, el Gobierno propuso un plan para mejorar la provisión durante los próximos 45 años, llamado “Plan Director de Optimización y Expansión de la Provisión de Agua Potable en el Gran Mendoza”, que incluye la instalación de una planta en Álvarez Condarco, 120 kilómetros de red troncal y la colocación de 150 mil medidores.
Esto implica una inversión de US$ 200 millones, prevista en el endeudamiento solicitado en el proyecto de Presupuesto.
La situación podría destrabarse si el radicalismo llega a un acuerdo con los jefes comunales. Días atrás, Matías Stevanato (Maipú) presentó una contrapropuesta para el plan de obras hídricas, quiere ampliar dos plantas potabilizadoras y construir acueductos. El peronista podría aportar los votos de los diputados Juan Pablo Gulino y Duilio Pezzutti, enfrentado con el intendente.
El oficialismo confía, además, en obtener los avales de los legisladores que responden a Emir Félix (San Rafael), Roberto Righi (Lavalle) y Martín Aveiro (Tunuyán).
El endeudamiento para invertir en solucionar la problemática del agua que atraviesa Mendoza parece tener más consenso debido a la magnitud de las consecuencias de esa crisis. Sin embargo, en el PJ hay quienes no querrían darle luz verde al financiamiento externo para los otros proyectos.
