En medio de la discusión nacional por la nueva Ley de Hidrocarburos, un informe de una consultora privada alertó por las regalías que han perdido las provincias a partir del 2002 por el desenganche entre precios internos y de exportación, números que, en el caso de Mendoza, indican que la Provincia cedió más de 1.300 millones de dólares desde esa fecha. Sin embargo, el diputado nacional Enrique Vaquié, asegura que la cifra es mayor y que la discusión petrolera de las provincias con la Nación debe centrarse en el valor del barril, ya que en Argentina –según dijo– se vende un 25% por debajo del precio internacional.

Según el ex ministro de Hacienda, el precio tiene un incidencia directa en lo que recibe la Provincia no sólo por concepto de regalías, sino también de otros impuestos que deben considerarse. Además, dijo, también afecta la exploración y la baja en la producción provincial, que hace años viene en baja.

De acuerdo con el informe que publicó la consultora Noanomics, las diez provincias de la Organización Federal de Provincias Productoras de Hidrocarburos, Ofephi, han dejado de percibir US$18.500 millones desde el 2002 al 2013. En el caso particular de Mendoza, esa cifra sería de 1.347 millones de dólares en concepto de regalías. 

Sin embargo, para el legislador de la Unión Cívica Radical, lo que ha dejado de recaudar la Provincia es mucho más, algo que hicieron manifiesto en su proyecto para modificar la legislación petrolera. “Estás cobrando un porcentaje sobre 75 en vez de cobrarlo por 100. En el proyecto que nosotros presentamos ese es el tema central, tanto para YPF como para las provincias. Que se pague el precio pleno, no como lo están pagando, porque perjudica a las provincias y es mucho más que lo que el informe dice, porque habla sólo de regalías y calculadas sobre 12%, pero hay contratos de las provincias que cobran más, a lo que tenés que sumar toda la parte tributaria”, manifestó.

En ese mismo sentido, el representante de la provincia, agregó: “Ese es el tema central, porque lo que le pasa a YPF es lo mismo que les pasa a las provincias. El crudo en Argentina vale menos de lo que debería costar en el mercado; en el mundo, el crudo de una determinada calidad vale 100 dólares y acá vale 25 dólares menos, más o menos. Entonces, a las empresas productoras les pagan menos por barril y las provincias cobran por debajo de lo que tendrían que cobrar, porque cobran 12, 15 o 18 por ciento del valor del barril, según el contrato”.

Según los cálculos que hace el legislador nacional, al cobrarse el valor del barril al precio internacional, es posible aumentar, aproximadamente, en un tercio la recaudación provincial mensual por este concepto.

EL MOMENTO DE LA DISCUSIÓN.  No es primera vez que el ex ministro hace hincapié en la necesidad de pelear por el precio del barril por encima de la discusión que están teniendo hoy las provincias en el tema hidrocarburos. Según Vaquié, este debe ser el eje principal en la negociación de la Ofephi con el Gobierno nacional y, acorde indicó, era uno de los puntos del borrador que presentaron Neuquén y otras provincias opositoras al proyecto de Miguel Galuccio, CEO de YPF. 

“En el primer borrador que presentó Neuquén y demás estaba, pero después ese tema fue quedando de lado, porque es lo que Cristina Fernández no quiere, porque se terminan quedando con esa plata. Depende de a quién le vendas es dónde queda ese dinero, no hay un sólo beneficiario, en parte va al Gobierno nacional, impuestos, en parte a los consumidores de todo el país, no hay una respuesta única”, dijo el representante de la UCR.

La importancia de esta discusión estaría dada por el momento porque, de no de hacerse ahora, “no se va a hacer nunca”. Lo que llama la atención es que, según la visión del diputado, esta situación también afecta a YPF pero, hasta el momento, nunca se vio un reclamo sobre esta situación de parte de la firma que dirige Galuccio.

Dijo Vaquié: “Esto es porque la conducción de YPF es el Ejecutivo nacional, y en ese caso se comporta como gobierno en vez de comportarse como empresa petrolera. Hay que preguntarle al presidente de la empresa. A lo mejor, yo no lo sé, pero en privado lo pide y el Gobierno le dice que no, al menos públicamente nunca lo ha pedido”. 

Hasta ahora, la conducción provincial, con Francisco Pérez al frente, siempre, en la discusión con las autoridades nacionales, quiso lograr beneficios que permitan aumentar las inversiones, las exploración y la producción, algo que –según el informe de la consultora– también se habría visto afectado.

Lo cierto es que en la provincia hace años –desde que Repsol estaba al frente de la petrolera que hoy es de mayoría estatal– la producción fue en picada y no ha logrado ser revertida en los dos años que lleva con la administración del Ejecutivo nacional. Por ser YPF la empresa con mayor impacto, se apunta a su responsabilidad, pero, según Enrique Vaquié, ese problema también tiene que ver con el valor del barril de crudo.

“Las petroleras acá cobran 75 o 77 dólares y en el mundo 105 o 108 por hacer lo mismo, con el mismo costo, con el mismo proceso. Como cobran menos, les conviene ir a Bolivia, Perú o a Colombia. Por eso invierten menos acá que en otros países”, sentenció el legislador nacional.

Pérez, el que acordaría

Este fin de semana, los gobernadores de Neuquén, Jorge Sapag, y de Chubut, Martín Buzzi, volvieron a insistir en que no resignarán los intereses provinciales en la disputa con la Nación por la nueva Ley de Hidrocarburos. Son los que tienen el discurso más fuerte, mientras que Francisco Pérez mantiene un perfil más conciliador y evita la polémica. Según esto –tal como informó El Sol la semana pasada– el Ejecutivo nacional a negociaría provincia por provincia para destrabar el conflicto y aislar a Sapag, en teoría, el que más difícil sería de convencer. En ese sentido, el diario La Nación, catalogó a Pérez como el gobernador “rebelde” que más posibilidades tiene de arreglar con el Gobierno nacional.

El mandatario mendocino, por ahora, sólo aparece como el que menos “anticuerpos” genera en la conducción K, pero se mantiene en el sector de los contrarios al proyecto de Galuccio.