El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich informó que en Argentina se han detectado en las últimas semanas dos casos probables de pacientes infectados con chikungunya y otros dos sospechosos dado que aún no se les realizan los estudios de laboratorio pertinentes. En Mendoza, aún no se registra ninguno y desde el Ministerio de Salud intentan llevar calma a la población afirmando que este virus raramente causa la muerte.

“Es un error decir que este es un virus mortal, si bien trae una afección molesta con cuadro febril, dolores articulares y decaimiento, raramente produce la muerte”, explicó Rubén Cerchiai, titular de Epidemiología de la provincia.

El chikungunya se transmite por la misma vía que el dengue, es decir, a través de un vector: el mosquito. Si bien este virus lleva varios años circulando en países como África, se introdujo recientemente en América en sitios como República Dominicana y Haití. A partir de estos lugares comenzó a expandirse por lo que ya hay casos en Venezuela, Brasil y Bolivia.

Cerchiai detalló que esta es una enfermedad febril con compromiso articular, dolores musculares, de cabeza, de abdomen y erupciones en la piel. En general, tiene baja letalidad, es decir, que de las personas que están infectadas pocas mueren. No obstante, las complicaciones pueden ser más severas en ancianos o personas con alguna inmunodeficiencia.

“Esta afección produce fiebre y exaltemas, es decir, manchas en la piel y está dentro de la vigilancia epidemiológica del sistema de Enfermedades Febriles Exaltémicas (EFE) del país que estudia estos casos, así como los de dengue, sarampión y rubéola, entre otros”, señaló Iris Aguilar, jefa del Programa Provincial de Inmunizaciones.

La profesional afirmó que no hay cura para esta afección. Esto implica que no existe remedio ni vacunas que puedan prevenir o frenar el progreso de la enfermedad.  “No hay un tratamiento específico, sino que es sintomático, se trata la fiebre, los dolores musculares y todo lo que vaya experimentando el paciente”, agregó Aguilar.

Cómo prevenir

Ambos profesionales enfatizaron en la importancia de transmitir calma a la población y señalaron que las medidas de prevención deben ser las mismas que se utilizan para intentar evitar la proliferación del dengue que es mucho más peligrosa.

“Lo particular del dengue es que se puede volver a tener y en la segunda ocasión puede ser fatal ya que el paciente podría experimentar hemorragias internas y externas”, precisaron.

La mejor forma de prevenir esta enfermedad entonces es eliminando todos los criaderos de mosquitos, es decir, todos los recipientes que contienen agua tanto en el interior de las casas como en las zonas aledañas. Muchos de los recipientes donde el mosquito se cría no son de utilidad como latas, botellas, neumáticos, trozos de plástico y lona, bidones cortados por lo que hay que descartarlos si no cumplen alguna función en el hogar. También deben ser controlados los tanques de agua de las casas ya que muchos no tienen tapa o estas están rotas lo que propicia la propagación de larvas que se transformarán luego en insectos adultos.

Si los recipientes no pueden eliminarse porque se usan permanentemente, como los bebederos de las mascotas, estos se deben limpiar adecuadamente cada vez que se les cambia el agua. También es de gran ayuda dar vuelta baldes y palanganas.

Otra medida de prevención es evitar la picadura del mosquito a través de repelentes con aplicaciones cada tres horas o colocando telas mosquiteras en las ventanas y puertas de las viviendas.  Usar mangas largas y pantalones largos si se desarrollan actividades al
aire libre y espirales o tabletas repelentes en los domicilios.