El hombre detenido, oriundo de Guaymallén, la escopeta, el autoy el resto de los elementos policiales.

Una persecución de varios minutos, disparos intimidatorios y la captura de uno de los presuntos integrantes marcaron un violento operativo policial durante la madrugada de este lunes en Luján, Maipú y Godoy Cruz.

La secuencia comenzó tras un asalto a mano armada a una familia en la zona del distrito Vertientes del Piedemonte y terminó en las calles del barrio Covimet de Godoy Cruz, después de un breve paso por Maipú, donde tres malvivientes lograron escapar mientras uno fue capturado y quedó apuntado como una pieza clave para avanzar sobre el resto de la banda.

El procedimiento se inició a las 3, cuando efectivos de la Unidad Especial de Patrullaje de Luján (UEP) recibieron por frecuencia la alerta sobre un robo agravado cometido por varios sujetos armados que se movilizaban en un Toyota Yaris blanco. Habían atacado a una familia para robarle más de un millón de pesos, 100 dólares y otros elementos de valor. Antes de darse a la fuga, ataron a las víctimas con precintos plásticos.

Con los primeros datos aportados sobre el vehículo, policías comenzaron un patrullaje preventivo hasta que detectaron un rodado con características idénticas circulando por calle Paso y San Martín.

Lejos de detenerse ante la orden policial, el conductor aceleró y desató una extensa persecución que se extendió por varios kilómetros. El vehículo avanzó por calle Paso hacia el este, luego tomó Terrada y continuó hacia el norte hasta llegar a calle Formosa, paralela con el carril Sarmiento hacia el sur.

Desde allí ingresó al barrio Covimet, donde finalmente frenó a la altura de la numeración 2300 de la citada calzada.

En ese punto descendieron cuatro hombres que escaparon corriendo por los pasillos internos del tradicional complejo habitacional. Los uniformados iniciaron una persecución corriendo y, en medio de la tensión, uno de los sospechosos apuntó contra el personal con una escopeta.

Ante esa situación, un efectivo realizó un disparo intimidatorio. Fue entonces cuando uno de los asaltantes arrojó el arma y terminó reducido a pocos metros.

El detenido fue identificado como Paulo Federico Molina Gallardo, de 44 años y oriundo de Dorrego, Guaymallén. Fuentes policiales indicaron que el hombre tendría antecedentes y ahora quedó bajo investigación como posible nexo para intentar identificar y localizar a los otros tres integrantes de la banda que lograron escapar.

Los pesquisas también pusieron el foco sobre el Toyota Yaris utilizado durante la fuga. El vehículo presentaba irregularidades en las patentes y, al cotejar los grabados de los cristales, descubrieron que el dominio real registraba un pedido de secuestro por un hurto agravado ocurrido en enero de este año.

Además, fuentes ligadas a la investigación señalaron que el rodado ya venía siendo observado desde hace meses por su presunta vinculación con otros hechos delictivos similares.

Dentro del automóvil, los efectivos hallaron elementos que encendieron aún más las sospechas sobre el accionar de la banda: una escopeta marca Rexio sin número de serie visible y con signos de haber sido limada, un chaleco de transporte y una funda de porta placa policial.

Todo quedó secuestrado para peritajes, mientras personal de Policía Científica e Investigaciones trabajó en la escena buscando rastros que permitan reconstruir el recorrido del grupo y avanzar sobre los prófugos.