Tras una semana en España, Alfredo Cornejo está de vuelta en Mendoza donde lo esperan problemas por partida doble.

En el escenario nacional, cómo se resolverá en el Congreso la ley ómnibus, que en el Ejecutivo provincial consideran que condiciona de alguna manera la gestión radical porque esa norma definirá los ajustes que sufrirán las provincias. Al punto tal que ya asoman las diferencias entre los intendentes por los fondos que reciben de la coparticipación, una discusión que puede ser dura en el año del recorte.

El otro dolor de cabeza son los reclamos por inseguridad en los distintos barrios del Gran Mendoza. La situación pone a prueba a una funcionaria nueva en el área, pero en la semana se hizo notar una ausencia de peso en el ministerio policial.

El sonido de la motosierra

El Gobierno nacional decidió este viernes levantar el capítulo fiscal de la ley Bases que trababa la negociación con los gobernadores y la oposición dialoguista. Esa sección contenía el aumento en las retenciones y los cambios para la fórmula jubilatoria, entre otros puntos. Cornejo ya tenía el compromiso de que los aspectos centrales que tocaban a Mendoza, retenciones al vino e hidrocarburos, van a ser modificados. Pero lo que más inquietud genera en el Gobierno es cómo se aplicará el ajuste.

El ministro político de Cornejo, Natalio Mema, tradujo que la Provincia recibió bien la decisión de la Casa Rosada para avanzar con la aprobación de la norma y tratar por separado el paquete fiscal. Recalcó que la Provincia no estaba de acuerdo con la moratoria y el blanqueo, y puso como ejemplo que son medidas que no han implementado desde hace años porque “beneficiás a los que no pagan y nunca se incentiva al pagador“.

En el Ejecutivo también observaron como positivo el retiro de los cambios en Bienes Personales y, sobre todo, Ganancias, porque impactan en la coparticipación que llega a Mendoza. “Son impuestos progresivos y fueron quitados a las provincias, nos han hecho una merma importante en los ingresos. Más allá de que hemos mantenido el funcionamiento del Estado, a mediano plazo nos iba traer muchos inconvenientes“, explicó el funcionario.

Con esta decisión de Javier Milei anunciada por Luis Caputo, ahora Cornejo verá cómo se mueve en ese bloque de gobernadores de Juntos por el Cambio que resistió y ganó la pulseada. Pero esto no implica que Nación no avance con los recortes a las provincias porque la obsesión es el déficit cero y el Gobierno nacional ha prometido discutir un nuevo paquete fiscal con los mandatarios provinciales.

En otras palabras, la interrogante es dónde aplicará Milei la motosierra. En la gestión cornejista están preocupados por las transferencias automáticas que llegan a Mendoza, como el Fonid -de educación-, el Remediar -para salud- y si aplicará el ajuste en los subsidios del transporte. En Hacienda, ya reconocieron que habrá una caída del 8,5% en los fondos de transferencias automáticas para Mendoza cuando enero termine.

Coparticipación municipal, la pelea que se avecina

El ajuste no es una amenaza a futuro. Los intendentes mendocinos ya están advirtiendo las pérdidas que tienen y los malabares que realizarán. Primero fue el de Guaymallén, Marcos Calvente. Esta semana, el de Godoy Cruz, Diego Costarelli. Lo que se abre con las decisiones de Milei es una grieta interna que no repara en el signo partidario, sino en los aportes que cada departamento realiza para la coparticipación municipal.

La propuesta de Costarelli es que se rediscutan los porcentajes que le tocan a cada municipio. El problema es que Costarelli desconfía de los números que muestra el Censo 2022 sobre la demografía de su departamento. La cantidad de habitantes impacta en los fondos nacionales que se coparticipan en Mendoza y que la provincia reparte con las comunas.

La batalla, en parte, es contra los dos municipios que más crecieron en cantidad de habitantes en esta última década: Luján de Cuyo y Maipú, gobernadas por la oposición.

Otros municipios tienen otra lectura y ya afilan las espadas para la batalla. En Capital están convencidos que la discusión no sólo tiene que ver con la densidad poblacional, sino también con los aportes que cada municipio realiza a la Provincia, es decir, la participación primaria: cuánto se deja la Provincia, cuánto se quedan los municipios.

Hay que tener en cuenta no sólo la cantidad de personas que vive en un departamento, sino la población pendular“, describieron desde la muni a cargo de Ulpiano Suarez. Ese ítem, que no está contemplado por la ley, favorece a los argumentos de Capital, según los estudios que han realizado, por la cantidad de personas que ingresan a diario para movilizar la economía. Y lo grafican: 120 mil vecinos y más de 300 mil migrantes. A eso le añaden la diversidad de actividades económicas y sociales que concentra y la cantidad de servicios que ha ido añadiendo cada municipio más allá del tradicional ABL, como la seguridad, pero que no se contemplan en la ley.

La Ciudad aporta cerca de un 20% al producto bruto de la provincia, y nos vuelve un tercio de lo que producimos, el 6,5% de coparticipación“, sintetizaron desde 9 de Julio al 500.

Cornejo tendrá que enfrentar en breve esta disputa que ya blanqueó su delfín de Godoy Cruz y cuya salida es política. Sobre todo, porque en municipios como Capital ya presentaron proyectos que se cajonearon, como la actualización del Fondo Compensador. Por ello, también advirtieron la posibilidad de reclamar en los tribunales.

Quién se pone los zapatos de Majul

Una de las preocupaciones centrales de Cornejo siempre fue la seguridad, desde aquellos años en que Julio Cobos lo nombró ministro en profunda crisis en el área. Nunca antes un gobernador ha tenido la sintonía que mantiene Cornejo con el área policial y el área judicial, los fiscales. Sin embargo, esta semana se hizo notar la ausencia en un rol de peso en la estructura del ministerio que maneja Mercedes Rus.

Un “Néstor Majul“, en concreto. El ex funcionario provincial, que fue oficializado en Nación por Patricia Bullrich, concentraba en Seguridad el rol de operador político. Por un lado, con las gestiones municipales. Por el otro, poniendo cara y circunstancias cuando las papas quemaban frente a la prensa. La falta de esta figura, fuertemente influenciada por las propias características de animal político de Majul, fue notable en una semana donde Rus recibió reclamos de todo tipo: entre los reclamos vecinales por la inseguridad y el incremento de la violencia en algunos barrios que se saldan con sangre.

Situaciones que impactan en lo político: la oposición ya está pidiendo la conformación de la Bicameral de Seguridad en la Legislatura y, particularmente, el kirchnerismo quiere que se cite el jefe de los fiscales, el procurador Alejandro Gullé.

Con este escenario tenso, nadie en Seguridad dio la cara y la orden en el Gobierno, con un Cornejo en España, fue no hablar. Rus, que debuta en el cargo, pareció no tener el respaldo para este tipo de situaciones que, con el calor de la crisis y los recortes, pueden ser más contínuas de lo que uno quisiera y la imagen de la ministra no puede desgastarse desde el vamos.

Cornejo ya tiene definido quién será el nuevo “Nestor Majul”. Según indicaron desde el Gobierno, se trata de Hernán Amat, quien estará a cargo de las relaciones institucionales y con la comunidad en la cartera de Seguridad. Amat es concejal de Rivadavia que, en las PASO del año pasado, fue a internas con la lista del ahora ex intendente Miguel Ronco -el diputado que sesionó desde el Caribe-. Sólo falta la designación, apuntaron desde el entorno del gobernador.