Un joven de 26 años falleció en un gimnasio del barrio porteño de Recoleta tras descomponerse en una clase de crossfit. Puntualmente, esta práctica es un sistema de entrenamiento basado en ejercicios funcionales intensos y variados constantemente. La edad o el no haber realizado ejercicio físico durante mucho tiempo no es impedimento para realizarlo. Sin embargo, es necesario presentar un certificado médico que habilite al interesado para comenzar con esta disciplina que cada vez suma más adeptos. En Mendoza, por el momento sólo hay un centro habilitado.
Manuel López Pujato apenas comenzaba su clase de crossfit cuando cayó desmayado y murió a raíz de un paro cardiorrespiratorio. El caso llamó la atención por dos puntos. Por un lado, el joven llevaba una vida deportiva ya que jugaba en el Club de Rugby Ateneo Inmaculada (CRAI) en Rosario, su ciudad natal y, por el otro, se encontraba en la etapa de entrada en calor cuando se desplomó repentinamente y no en el que, quizás, requería una mayor exigencia física.
Profesores de educación física y habilitados para impartir clases de crossfit se mostraron sorprendidos y manifestaron que la práctica de esta disciplina es para todos: deportistas o no.
“No hay un rango de edad determinado. Acá recibimos tanto a adolescentes como adultos mayores. El sobrepeso o no haber realizado ejercicio físico durante mucho tiempo no son impedimentos para hacer crossfit ya que es un entrenamiento gradual y se adapta según las capacidades de cada uno. Nosotros vemos que mucha gente cree que es muy intenso y, si bien lo es, la intensidad aumenta gradualmente”, explicó Jerónimo Giraudi, profesor de educación física y certificado en crossfit.
En la misma línea, Alexis Davallópulos, otro profesor habilitado para dar clases de esta práctica afirmó que no es la misma exigencia para una persona que entrena hace tiempo que para una que ha vivido una vida sedentaria. “Hay personas que nunca han hecho ejercicio físico y se van adaptando gradualmente. Lo bueno del crossfit es que lo pueden realizar todos”, dijo.
Pero no cualquiera puede enseñar esta disciplina. Para dar clases de este tipo de entrenamiento se necesita una habilitación internacional que la brinda un organismo estadounidense que lleva el nombre de la práctica. Según el Ministerio de Deportes, actualmente hay un solo centro de crossfit habilitado y es el Andino que funciona en la calle Beltrán de Godoy Cruz. No obstante, señalaron que han intentado fiscalizar otro que estaría en proceso de habilitación y es el que se encuentra en el Liceo Militar General Espejo.
Según la Ley 6.457 de Deportes y el decreto 577, el Ministerio de Deportes es la autoridad de aplicación y realiza controles de habilitación y fiscalización. Durante estas inspecciones, que están a cargo de 14 agentes del organismo, se requiere la habilitación municipal, la inscripción en impuestos tanto provinciales como nacionales, el certificado que prueba que quien está a cargo del gimnasio es profesor de Educación Física o Instructor y la constancia de “aptos médicos” de cada uno de los que asisten a las instalaciones.
No cumplir con estas normas puede llevar a sanciones que incluyen la clausura del establecimiento. Incluso, de los 300 gimnasios que existen en Mendoza, 13 están en este proceso ya que no cumplen con lo que exige la ley.
“Apuntamos a la toma de conciencia de los dueños de los gimnasios y de los que asisten. La población debe conocer dónde y quiénes pueden dar este tipo de prácticas por su seguridad. Por eso, también estamos trabajando en un proyecto para modificar la ley vigente que exija que los certificados médicos sean cada tres meses y no cada un año y, en los que se den clases de estas discplinas que conllevan una exigencia mayor como el spinning o el crossfit, entre otros, se requiera ergometrías y electrocardiogramas”, explicó Eduardo Lapiana, titular de la Dirección de Administración del Ministerio de Deportes.
