Pedro Llorente y Alfredo Cornejo
Pedro Llorente y Alfredo Cornejo

Alfredo Cornejo tiene una nueva chance histórica. La de elegir a un nuevo ministro o ministra para la Suprema Corte de Justicia. Será la cuarta oportunidad que tendrá el radicalismo en más de 8 años de elegir quién cubrirá, en este caso, la vacante que deje en marzo el más longevo de ese pleno, Pedro Llorente. Por ende, ratificará el control del máximo tribunal de la provincia.

Cornejo recibió el viernes a Llorente en su despacho, quien le hizo efectiva su dimisión. En un tuit, el gobernador adelantó que cerca de esa fecha, el 28 de febrero, anunciará a el o la reemplazante.

Los nombres ya suenan, como parte de la rosca que se abre generalmente para los cargos vitalicios. Hay un par de certezas, pero sobran más dudas.

Entre las primeras, quienes conocen la cabeza del mandatario provincial saben que no habrá consulta en equipo. Determinaron que Cornejo ya sabe o tiene en mente al sucesor de Llorente. Será una cuestión con su almohada. Además, en el Ejecutivo aseguraron que no se ha hablado de nombres para completar la mesa de los siete supremos, a pesar de que la jubilación de Llorente no era una sorpresa.

Tampoco ha develado el perfil que pretende en ese ámbito de sentencias para una Mendoza que, por ejemplo, ya logró desbloquear el rechazo a la minería, recalibrando posibilidades y realidades políticas. O una Argentina cuyo horizonte de modernización bajo la impronta libertaria promete cambios estructurales y conflictos que pueden ser resueltos por la Corte que, a la par, le ha reclamado al Ejecutivo más presupuesto.

Pero también indicaron que quien sea, tiene que estar consustanciado con las reformas en la Justicia que impuso el radicalismo durante estos casi 9 años de gestión. Eso sí: no hay lugar para tibios. Tiene que ser una persona de su extrema confianza. El caso más reciente fue el nombramiento en el Tribunal de Cuentas del abogado Gustavo Riera.

La otra duda es si decantará por una mujer, siguiendo a Rodolfo Suarez, quien nominó a Teresa Day para ministra. A su turno, Cornejo ya había decidido años atrás que José Valerio y Dalmiro Garay -el primero, un juez de probada trayectoria en lo penal; el segundo, su ministro de Gobierno- llegaran a la cúpula del Poder Judicial.

Con todo, en tribunales siempre hubo quien adjudicó la nominación de Day más a Cornejo que a Suarez. Con las cartas en la mano, en el cornejismo también estiman que hay candidatas potables para ampliar el cupo de género. Por ello, están quienes se inclinan firmemente en que habría nueva ministra.

La última certeza es que el candidato de Cornejo no tendrá mayores problemas para aprobar los dos filtros que dispone esta definición. Principalmente, porque los números en el Senado lo favorecen con holgura.

Un hombre muy cercano a Cornejo

Quien asoma en primer lugar es Ricardo Canet, el actual asesor de Gobierno, que ya ocupa uno de los cargos constitucionales que, al igual que un ministro de la Corte, requiere el aval legislativo y filtros institucionales como una audiencia pública en el Senado.

Canet, que tiene hoy 68 años, es un funcionario cercano a Cornejo, el respaldo jurídico en materia de asuntos relativos a la Provincia y su patrimonio. Ha ocupado diversos cargos en diferentes gestiones y lugares de la administración pública, pero fundamentalmente fue director de Inteligencia Criminal en el Ministerio de Seguridad y apoderado legal de la municipalidad de Godoy Cruz.

Más allá de la confianza que le tiene Cornejo, Canet tiene un perfil que puede ser potencialmente signficativo para un tribunal marcado por la grieta entre peronistas y radicales. Es especialista en derecho laboral, un ámbito que tradicionalmente ha tenido referentes en el justicialismo, como Mario Adaro.

Tres candidatas fuertes

Más allá de Canet, hay una posibilidad fuerte de que Cornejo elija a una mujer. Ahí asoma en primer lugar otra abogada laboralista cercana al radicalismo.

Se trata de Norma Llatser, que está a cargo de la Segunda Cámara del Trabajo. No es la primera vez que su apellido está en las apuestas políticas para una vacante de la Corte. Ya asomaba con el retiro de Jorge Nanclares, en 2020.

Llatser (60), que también es docente, es la presidenta de la Asociación de Magistrados hasta 2025, es decir, un ámbito en el que se requiere de cierta muñeca política con el Ejecutivo porque los problemas en tribunales son varios.

Nuestro objetivo es consolidar el trato con los otros poderes en un clima de respeto y en el entendimiento de la independencia de los mismos, en tanto característica del sistema republicano“, ponderó en el discurso de asunción en 2023.

Llatser sucedió en la asociación que representa a los jueces mendocinos a otra de las potenciales candidatas a la Corte. Hablamos de Silvina Furlotti (58), que está en la Cámara Segunda de Apelaciones en lo Civil.

Al igual que Llatser, figuraba para ocupar la silla de Nanclares en primer lugar por su experiencia de más de 30 años en la Justicia. Y también como la magistrada laboralista, ha militado en el brazo universitario del radicalismo, Franja Morada. Con todo, públicamente ha manifestado dos cuestiones: una, su feminismo; la otra, la independencia respecto del poder político de turno.

Furlotti tiene en particular un fallo que puede considerarse de agrado para el radicalismo. En 2021, junto con Gladys Marsala y María Teresa Carabajal Molina, como miembros de la Cámara de Apelaciones, dejaron firme el fallo de primera instancia de la jueza Paz Gallardo sobre la extinción de dominio del ex intendente Luis Lobos, actualmente en la cárcel por corrupción durante su gestión en Guaymallén. Aquel fallo ratificó la validez constitucional de la extinción de dominio, por lo que allanó el trabajo de los fiscales sobre -en este caso- las propiedades de Lobos.

En esta terna figura además una actual ministra de Cornejo. Se trata de Mercedes Rus, actual titular de la cartera de Seguridad. Al momento de la renuncia de Llorente, Rus se encontraba con Marcelo D´Agostino -subsecretario de Justicia en el mismo ministerio- en Estados Unidos, donde se levantaron las medidas cautelares de la Corte Interamericana de Derechos Humanos contra la Provincia de Mendoza por las condiciones de sus cárceles, luego de diez años.

Fotos: El Sol

Rus es una de las funcionarias del gabinete sub-45 de Cornejo. Abogada especializada en derecho penal, ha sido una de las voces del oficialismo en la Legislatura en materia de seguridad. Es probable que en esta cohorte de candidatas para el tribunal quede afuera. Y que su lugar en el horizonte no esté en la Corte sino en la Procuración General, a cargo de todos los fiscales de Mendoza. El tiempo y, sobre todo, la política dirán.