A partir de este viernes, Juan Ignacio Haudet se hizo cargo del Ecoparque. El flamante director del espacio ubicado en el Parque General San Martín, que reemplazó a Mariana Caram, tiene 33 años y es ingeniero civil especialista en ingeniería ambiental y otros estudios relacionados con la sustentabilidad, la conservación y el ambiente.
Caram sorprendió al presentar su carta de renuncia. “He tomado la decisión de no continuar y abrir paso a un profesional con vasta experiencia para que continúe al frente de la cartera, por motivos personales, familiares y de salud, que deben ser priorizados”, indicó la exfuncionaria.
“Vamos a continuar este gran trabajo que se ha venido desarrollando durante todos estos años con todo el actual equipo de trabajo del Ecoparque”, señaló Haudet, cuyo currículum “oficial” refleja que fue jefe de Sustentabilidad Ambiental y Energía de la Municipalidad de Guaymallén. También destaca que se desempeñó como responsable del Plan Municipal Contra el Cambio Climático y como jefe de la Policía Ambiental, entre otras funciones.

Mientras que en el campo universitario, el nuevo director del exZoológico se desempeña como docente de posgrado en la especialización en Gestión Ambiental Estratégica de la Universidad de Congreso y como Auxiliar Adscripto ad honorem en la asignatura Estudio de Impacto Ambiental, carreras de Ingeniería Civil, Industrial y Arquitectura de la Facultad de Ingeniería en la Universidad Nacional de Cuyo.
Más allá de sus antecedentes profesionales y académicos, Haudet fue noticia en 2020, en plena pandemia, por su labor social. Así las cosas, a principios de la cuarentena dura vio una convocatoria por Facebook donde solicitaban personas para dar apoyo a chicos del Barrio 31, más conocido como “Villa 31” en la Ciudad de Buenos Aires.
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“Nacho”, como lo llaman sus amigos, decidió sumarse al programa “Apoyo Escolar Barrio 31”, que en ese entonces contaba con más de 50 tutores de diferentes puntos del país y cerca de 100 alumnos.
Según contaba en una nota con El Sol, la iniciativa surgió porque “uno de los chicos daba skate en la villa. Al cortarse por el tema de la pandemia, las mismas familias les pidieron ayuda y ahí salió la idea de hacer el apoyo” para que no pese tanto el no asistir a los establecimientos educativos y puedan ayudarlos a mantenerse al día.
El mendocino se ofreció para brindar apoyo en clases de Física y Matemáticas. Aunque no fue la primera vez que ofrecía su ayuda: “Antes de recibirme daba apoyo escolar en el Campo Papa, con un programa que se llamaba ‘De la esquina a la escuela’”, indicó.
