El proyecto Costazur, que se desarrolla en el perilago de Potrerillos, comenzó a mostrar avances concretos tras meses de trabajos enfocados en la infraestructura básica y el ordenamiento del predio. Según detallaron desde las empresas a cargo, la prioridad estuvo puesta en resolver primero los servicios esenciales. “Es lo que no se ve, pero es indispensable para que sea viable: agua, energía, accesos, ordenamiento y cuidado del espacio“, afirman.
Entre las tareas más relevantes se destaca la plantación de 3.000 árboles y la instalación de un sistema de riego por goteo, acompañado por tanques de agua diferenciados: uno destinado al riego y otro al consumo potable. A esto se sumó la construcción de la red de agua potable para la zona de asadores y quinchos, junto con la colocación de bombas que aseguran el correcto funcionamiento del sistema.

“El foco estuvo puesto en hacer primero lo que no se ve pero es indispensable: agua, energía, accesos, ordenamiento y cuidado del espacio. Sin eso, cualquier desarrollo posterior no es viable. En muy pocos meses logramos avances estructurales importantes que hoy permiten pensar en un verano con mejores servicios para quienes visitan el lago”, explicó Sebastián Halpern, socio de Agrícola Los Pozos, una de las dos firmas que impulsan la iniciativa.
En paralelo, se realizó un ordenamiento integral del predio. Los caminos existentes fueron emparejados y compactados, se reorganizaron los accesos y se ejecutó un cierre perimetral para ordenar los ingresos. Además, se delimitó y acondicionó la playa pública solicitada por el Gobierno provincial, con bajadas claramente señalizadas y accesos de hormigón que mejoran tanto la circulación como la seguridad de los visitantes.
Otro de los ejes del trabajo fue la organización del tránsito interno. Se construyeron cinco zonas de estacionamiento, todas emparejadas, compactadas y delimitadas, con el objetivo de ordenar el flujo vehicular y evitar el deterioro del entorno natural. Desde el proyecto aclararon que no se cobrará estacionamiento. También se readecuaron cordones existentes que obstaculizaban el ingreso a las playas, los cuales fueron reemplazados por soluciones que facilitan el acceso sin alterar la geografía del lugar.
En cuanto a las próximas etapas, Agrícola Los Pozos se encuentra a la espera de que el arquitecto Gustavo Alberá y su estudio finalicen el proyecto ejecutivo para la construcción de quinchos y churrasqueras, que finalmente no estarán listas para el comienzo de la temporada de verano como se preveía. Ese paso es necesario para presentar el expediente correspondiente ante la Municipalidad de Luján de Cuyo y avanzar con nuevas obras. Desde la empresa señalaron que el ritmo de avance estuvo condicionado por cuestiones administrativas y técnicas propias de este tipo de desarrollos, aunque remarcaron que el trabajo de base en el predio no se detuvo.

“Estamos terminando de desarrollar el Proyecto Ejecutivo del Master Plan, conforme a los requisitos establecidos tanto por el Ministerio de Ambiente como por la Municipalidad de Luján de Cuyo. En las próximas semanas se informará el cronograma de las instancias de aprobación y de los trabajos previstos para las siguientes etapas del proyecto”, indicó Alberá a El Sol.
En ese marco, ya se encuentran construidos los baños que formarán parte del espacio. Se trata de módulos de estructura seca, con perfilería metálica y panelería, que serán instalados una vez que el proyecto ejecutivo esté aprobado. Para su colocación solo resta ejecutar la base correspondiente, una etapa que también depende de la validación final del proyecto.
“Nos reunimos con la otra parte y pusimos nuestras oficinas a disposición para darle celeridad a todos los trámites que quieran presentar. En algunas cuestiones van a tener que pasar por la oficina de obras privadas. Le contamos a los desarrolladores qué es lo que no queremos como municipio para que el vecino de Potrerillos no sienta que vino un alienígena. Lo bueno es que son empresarios de Luján”, manifestaron desde Luján de Cuyo a El Sol respecto a los trámites que se deben llevar a cabo.
“Esto va a generar muchos puestos de trabajo, con lo cual nosotros tenemos que apoyar. Pero sí tienen que ir a la municipalidad a presentar todo el masterplan. Nuestra intención no es parar, sino que les hicimos saber que tienen que tener lista algunas cosas”, sumaron.
Antecedentes del proyecto
El proyecto para el desarrollo turístico del perilago de Potrerillos tiene una historia marcada por idas y vueltas desde su origen formal en 2018, cuando el Gobierno de Mendoza firmó un contrato con Mendoza Fiduciaria SA para crear un fideicomiso destinado a impulsar la explotación integral de esa zona. A partir de 2021 se iniciaron los pasos concretos para licitar obras e inversiones, con la publicación de las bases y condiciones y la invitación a presentar ofertas. Sin embargo, la adjudicación que se concretó en 2022 de la concesión de la costa sur del lago fue controvertida desde el inicio, porque favoreció a Potrerillos Resort SA, una empresa recién constituida pocos días antes y sin historial de inversión ni capital suficiente para encarar un proyecto de gran envergadura.
La firma de ese contrato por 50 años generó cuestionamientos porque Potrerillos Resort prometió inversiones millonarias que nunca se materializaron, y las obras principales nunca comenzaron a pesar de que se anunciaron públicamente. Para 2024 y 2025 las demoras en trámites como la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) y la audiencia pública frenaron aún más el avance, lo que obligó al concesionario a buscar socios con respaldo financiero durante el tiempo en que transcurrieron esos procedimientos.
La situación desembocó en la subconcesión parcial del desarrollo a favor de dos empresas nuevas, Agrícola Los Pozos SRL y Bezeta SAS, a mediados de 2025, tras un dictamen favorable de la Fiscalía de Estado que consideró que la incorporación de estos inversores era beneficiosa para el fideicomiso y el desarrollo del perilago, aunque recordó que esa cesión requería autorización previa del órgano concedente. Una adenda formalizó esa condición y habilitó la entrada de los nuevos socios, manteniendo la responsabilidad compartida con Potrerillos Resort.
El proyecto resultante, bautizado Costazur, contempla una inversión comprometida superior a los $5.000 millones y un desarrollo en dos etapas que incluye áreas de camping, espacios recreativos, gastronomía, alojamientos turísticos y diversas infraestructuras orientadas a potenciar el atractivo del lago.
A pesar de estos avances, la adjudicación original y su evolución siguieron siendo foco de críticas. La decisión de confiar la concesión a una firma sin capital propio y el ingreso de nuevos empresarios a través de mecanismos que algunos definen como poco transparentes renovó el debate sobre la gestión de un activo estratégico para el turismo provincial. El desafío ahora es que las promesas de inversión se traduzcan en obras concretas que efectivamente generen desarrollo en Potrerillos y que las autoridades puedan garantizar que las obligaciones asumidas se cumplan en los plazos previstos.
