El proyecto para el desarrollo integral del Perilago Potrerillos se reactivó tras la confirmación de que cuatro empresarios locales comprometieron una millonaria inversión para explotar la zona. Sin embargo, ninguna de esas firmas participó en el proceso licitatorio que concluyó en 2022 con la concesión de la costa sur por 50 años a una ignota compañía, recién creada y sin suficiente respaldo financiero como para encarar el megaproyecto.

Para comprender la compleja historia que terminó con la adjudicataria Potrerillos Resort SA subconcesionando el desarrollo de una de las áreas con mayor potencial turístico de Mendoza a Agrícola Los Pozos SRL (de Sebastián Halpern, Renzo Giuffré y Gustavo Bernardi) y Bezeta SAS (de José Bahamonde), hay que remontarse a varios años atrás. Las fechas son las claves de un proceso legal pero poco transparente.

El origen del proyecto

El plan oficial para desarrollar turísticamente Potrerillos tiene como hito fundacional el contrato firmado por el Gobierno con Mendoza Fiduciaria SA para la creación del “Fideicomiso para el Desarrollo y Aprovechamiento Integral del Perilago de Potrerillos” (FiDAIPP). Ocurrió el 26 de octubre de 2018. En ese momento, Potrerillos Resort no existía.

Un año después se ratificó ese convenio, a través de dos decretos, y se creó la Comisión Técnica del FiDAIPP, encargada de administrar y contratar todo lo concerniente al desarrollo, aprovechamiento y explotación del Perilago de Potrerillos. Por esos días, Potrerillos Resort no existía.

La pandemia de COVID-19 frenó el proyecto, que volvió con fuerza en 2021. En marzo se publicaron las Bases y Condiciones para la presentación del Masterplan y proyecto ejecutivo; el 21 de abril, el Ejecutivo presentó los pliegos para el llamado a licitación internacional; y se estableció el 23 de julio como fecha límite para la presentación de ofertas para el concurso. Por entonces, Potrerillos Resort no existía.

La empresa que posteriormente resultó adjudicataria se constituyó pocos días después, el 4 de agosto de 2021, con un capital social de $300.000. Sus socios fundadores fueron Hugo Eduardo Ojeda y Walter Darío Morbidoni, director titular y suplente, respectivamente.

Licitación, prórroga decisiva y dudas

Las bases y condiciones del concurso contemplaban la posibilidad de “diferir la fecha fijada para la recepción de las propuestas, por el término que lo juzgue conveniente”. Esa prórroga se efectivizó y resultó fundamental para Potrerillos Resort, cuya constitución legal ocurrió después del plazo inicial de la licitación, pero antes de la nueva fecha de apertura de sobres.

Ese acto ocurrió el 13 de agosto de 2021. Se presentaron dos ofertas: una de Potrerillos Resort, creada sólo una semana antes, y otra de Mendotravel SRL, vinculada a Fernando Porreta.

Desde el primer momento, la solvencia inicial de Potrerillos Resort atrajo atención. El 7 de septiembre de 2021, desde Mendoza Fiduciaria solicitaron información sobre las fuentes de financiación previstas. Ojeda respondió que estaba prevista la emisión de títulos en el mercado bursátil, para lo cual dos reconocidas compañías de seguros locales presuntamente habían mostrado interés; y supuestos compromisos de aportes por casi 10 millones de dólares por parte de dos empresarios.

Esa respuesta sugería que la empresa, si bien contaba con una estrategia de financiamiento, no disponía de capital líquido propio para el volumen de inversión requerido en un proyecto de tal envergadura, sino con la promesa de aportes y capital a generar. Spoiler: no hubo emisión de títulos ni aportes empresarios.

Adjudicación sin cuestionamientos

Más allá de las dudas, el 15 de julio de 2022 el Decreto N° 1187, firmado por el entonces gobernador Rodolfo Suarez, adjudicó el diseño, desarrollo y ejecución del Masterplan de forma “parcial y conjunta” a Potrerillos Resort y Mendotravel para la Costa Margen Sur, declarando desierta la Costa Norte y parte del Triángulo Fiscal.

“Firmamos el contrato con Potrerillos Resort S.A, una de las empresas adjudicatarias por el Gobierno de Mendoza que invertirá en los próximos dos años 10 millones de dólares, para el Desarrollo Integral del Perilago de Potrerillos”, celebraba el por entonces secretario de Ambiente y Ordenamiento Territorial, Humberto Mingorance, en un mensaje publicado en su cuenta de la red social X el 22 de septiembre de 2022.

La realidad desmintió al hoy titular de Aysam: no existió tal inversión y aún hoy, casi tres años después de ese posteo, las obras brillan por su ausencia.

¿Por qué la gestión de Suárez decidió concesionar por 50 años un proyecto clave para el desarrollo turístico provincial a una empresa nueva, sin capital propio ni inversores confirmados?

Las explicaciones que dan hoy en Casa de Gobierno destacan que pesaron los antecedentes personales de Ojeda y Morbidoni, que no hubo otras firmas interesadas y que Potrerillos Resort presentó una caución importante.

También celebran la llegada de nuevos inversores porque “lo importante es que las obras se hagan y Potrerillos sea un polo turístico”. En tanto, frente a las dudas y sospechas, descartan que exista un millonario “negocio inmobiliario” detrás de la subconcesión.

Retrasos y una ventana para buscar socios

La concreción del proyecto marcó un considerable retraso en trámites administrativos clave, como la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) y la audiencia pública (que se realizó el 27 de junio de 2024).

Esa demora en los procesos burocráticos se convirtió en una ventana de tiempo significativa que Potrerillos Resort utilizó para buscar socios estratégicos, ante la falta de solvencia propia para encarar las obras.

Pero la necesidad de capital por parte de la empresa se hizo cada vez más evidente con el paso del tiempo. El Gobierno comenzó a inquietarse por la falta de respuestas, presionó y hasta contrató a una consultora para supervisar los plazos comprometidos de obras e inversión.

Todo quedó plasmado en el decreto Nº 940, del 12 de mayo de este año, a través del cual se otorgó un aporte de $95 millones al FiDAIPP para “realizar el debido seguimiento y control” de los contratos firmados con los adjudicatarios.

La entrada de los inversores y la cesión parcial

Finalmente, aparecieron los inversores. El 14 de julio de 2025, la Comisión Evaluadora y la Comisión Técnica del fideicomiso se pronunciaron favorablemente sobre la solicitud de Potrerillos Resort para ceder parcialmente la concesión a Agrícola Los Pozos y Bezeta.

La Fiscalía de Estado, a través de la Dirección de Asuntos Administrativos, emitió un dictamen favorable el 27 de agosto, avalando estas cesiones parciales. De acuerdo con el ente de control, la incorporación de los nuevos inversores resultaba “beneficiosos para el fideicomiso y para el desarrollo del Perilago Potrerillos, toda vez que se incorpora una empresa más como responsable de la inversión y ejecución del Master Plan, sin desobligar al concesionario originario, tanto en relación al proyecto o unidad de negocio concreto, como del desarrollo total”.

Sin embargo, la subconcesión no era automática. El mismo dictamen recordó que el pliego establecía con claridad que “no se permitirá la cesión total ni parcial del contrato, ni de las participaciones accionarias del adjudicatario sin la autorización previa y escrita del fiduciante”.

Además, la Fiscalía de Estado requirió la celebración de un contrato extra para asegurar la corresponsabilidad de los nuevos inversores y la subsistencia de las obligaciones de Potrerillos Resort, junto con la constitución de garantías de ejecución por parte de los cesionarios.

La Adenda Complementaria, firmada el 1 de septiembre de 2025 por Ojeda y Halpern, formalizó esta condición. Sólo tres días después, Alfredo Cornejo y la plana mayor del Gobierno viajaron a Potrerillos para celebrar la llegada de los inversiones.

¿Qué promete Costazur?

El proyecto denominado Costazur, a cargo de Agrícola Los Pozos (130 hectáreas) y Bezeta (26 hectáreas), contempla una inversión superior a los $5.000 millones y un desarrollo en dos etapas.

  • La primera incluye áreas de camping, casas rodantes, asadores comunitarios, sanitarios, estacionamientos y un centro comercial con supermercado y locales gastronómicos.
  • La segunda prevé alojamientos turísticos (cabañas, hospedajes), infraestructura deportiva y recreativa, senderos, miradores y un parque acuático.

Riesgos institucionales y control

El desenlace de la historia, que involucra una subconcesión y la entrada de firmas con mayor espalda financiera, plantea ahora el desafío de asegurar que las promesas de inversión se traduzcan en una realidad que potencie el turismo en Potrerillos.

La Provincia hizo lo que debía en términos legales y procedimentales: pliegos, dictámenes y adendas. Pero al proceso le faltó claridad: la adjudicación favoreció a una empresa recién constituida que presentó cauciones formales pero no demostró músculo financiero.

Lo concreto es que adjudicar un activo estratégico a una sociedad con $300.000 de capital inicial, sin historial de inversión y que declara públicamente que su financiamiento dependería de emisiones y compromisos de terceros fue, en el mejor de los casos, una apuesta.

Así, el desarrollo de la costa sur del Perilago Potrerillos arrancó como un ambicioso proyecto y hoy tiene financiamiento comprometido, pero la responsabilidad y las dudas institucionales siguen vigentes. Lo que falta ahora es que las promesas se conviertan en obras y que la fiscalización real confirme que la Provincia no terminó habilitando un negocio inmobiliario y confiando en el azar.