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El costo de la construcción en Mendoza volvió a registrar un incremento durante mayo y ya superó los $1,4 millones por metro cuadrado para una vivienda económica. Así lo informó el Centro de Ingenieros de Mendoza, luego de realizar el relevamiento correspondiente a los primeros diez días del mes.

El informe reflejó una nueva suba tanto en materiales como en mano de obra, aunque comerciantes del rubro sostuvieron que el principal problema actual no es el aumento de precios, sino la fuerte caída en las ventas y la desaceleración de la actividad.

Cuánto aumentó 

Según el relevamiento difundido por el Centro de Ingenieros, el costo de la construcción registró una variación mensual del 2,02% -la inflación de marzo, último dato oficial que se tiene, fue del 3,4%-, mientras que el incremento interanual alcanzó el 27,59% -por abajo de la variación de la inflación, que en marzo fue de 32,6%-.

En cuanto a la mano de obra, el informe detalló un aumento mensual del 2,92% y una suba acumulada del 30,62% respecto al mismo período del año pasado.

Por su parte, los materiales mostraron un incremento más moderado: 1,23% en el último mes y 24,95% en términos interanuales.

Con estos nuevos valores, construir una vivienda económica en Mendoza tiene actualmente un costo estimado de $1.404.375 por metro cuadrado, mientras que una vivienda de calidad media alcanza los $1.829.360 por metro cuadrado.

Corralones advierten una caída

Más allá de las subas registradas, comerciantes vinculados al rubro de la construcción coincidieron en que el principal impacto en la actualidad pasa por la retracción del consumo y la paralización de obras.

Gisel Guiñez, propietaria del Corralón HG, aseguró que las ventas “han bajado bastante”, llegando incluso a caer cerca de un 50%.

La comerciante explicó que intentan sostener los precios y trasladar únicamente los aumentos enviados por fábrica, aunque reconoció que algunos productos tuvieron fuertes incrementos en las últimas semanas.

Entre ellos mencionó subas del 12% en membranas y productos asfálticos, además de nuevos aumentos previstos para el cemento, que rondarían entre el 3% y el 4%, esto es por arriba de la inflación de abril, que se estima en un 2,5% al menos-el dato se dará a conocer el jueves-.

También detalló algunos valores actuales del mercado: el cemento ronda los $6.500, el hierro cerca de $6.000, la varilla del 8 alcanzó los $9.500 y la membrana de 4 milímetros se vende alrededor de $50.000.

“Hay mañanas en las que prácticamente no entra gente”, señaló en diálogo con El Sol, al describir el difícil presente que atraviesa el sector.

“La construcción está estancada”

En la misma línea se expresó Guillermo Garay, dueño de Corralón y Ferretería El Puntano, quien afirmó que el rubro atraviesa un fuerte parate.

“El movimiento está bastante estancado”, explicó el comerciante, aunque destacó que actualmente existe mayor estabilidad en los precios respecto a años anteriores.

Según indicó, las listas prácticamente no sufrieron modificaciones permanentes y los aumentos suelen estar vinculados principalmente al impacto del combustible sobre la logística y el transporte.

Garay también remarcó un cambio en el comportamiento de los clientes. Mientras antes muchos compraban materiales para resguardarse de futuras subas, ahora ocurre lo contrario y las personas prefieren esperar ante la expectativa de posibles bajas o estabilidad en los precios.

El frío, otro factor en la actividad

Desde Cantera Palumbo también señalaron una disminución en las ventas durante las últimas semanas.

Joaquín Torrent Palumbo, representante de la empresa, explicó que parte de la caída responde a cuestiones estacionales vinculadas a la llegada de las bajas temperaturas, aunque reconoció que los aumentos derivados de la suba de combustibles continúan impactando sobre los precios finales.

Falta de crédito

El presidente del Centro de Ingenieros de Mendoza, Daniel Dimaría, explicó a El Sol que el acceso al financiamiento es uno de los principales obstáculos para reactivar la actividad.

“Hoy hay préstamos para comprar, pero no para construir”, afirmó Dimaría, y consideró que la falta de crédito limita la posibilidad de iniciar nuevas obras.