El fiscal de Delitos Económicos, Juan Ticheli investiga las posibles irregularidades en los balances de la inspección de riego de Los Corralitos, cuyo titular es Alejandro Currenti.

El funcionario fue suspendido por sesenta días hábiles por el Honorable Tribunal Administrativo (HTA) del Departamento General de Irrigación el pasado 19 de junio, luego de detectar “procedimientos administrativos irregulares” en el manejo de fondos en el año 2021. Además, fue obligado a devolver más de 1,3 millones de pesos no invertidos durante aquel año

Como lo indica la ley 8.008 del Ministerio Público Fiscal, Ticheli debió iniciar una consulta obligatoria con el procurador adjunto en lo Penal, Gonzalo Nazar, un trámite protocolar cuando se investiga a un funcionario público.

El fiscal solicitó además del expediente elaborado por la HTA que llevó a la suspensión de Currenti, los balances de los años 2022 y 2023, para analizar si existieron otras irregularidades.

Fuentes vinculadas al caso explicaron que la causa podría encuadrarse malversación o peculado de fondos. Las diferencias entre ambos delitos son importantes.

Malversación significaría que Currenti utilizó dinero que estaba originalmente destinado para una finalidad en otra distinta. En este caso, la pena sería la inhabilitación en la función pública por un periodo de entre 1 y 3 años. Además, debería afrontar una multa económica de entre el 20% y el 50% del dinero mal administrado.

Por el contrario, si se comprobara que hubo peculado de fondos, es decir, la sustracción recursos del erario público para su beneficio personal, las penas irían entre 2 a 10 años de prisión.

El escándalo salpicó no sólo a la Dirección General de Irrigación, cuyo titular es Sergio Marinelli, sino también a quien era por entonces intendente de Guaymallén, Marcelino Iglesias, y a Marcos Calvente. El actual jefe comunal se desempeñaba en hasta el año pasado como secretario de Obras del municipio.

Si bien Irrigación suspendió al funcionario y presentó la denuncia penal ante la Justicia, estas medidas recién se adoptaron luego de que el Tribunal de Cuentas realizó las observaciones sobre los balances que había aprobado previamente el organismo de aguas.

En esa instancia de presión política, ya no le quedaban más instancias al HTC que sancionar a Currenti. Sin embargo, se resolvió no destituirlo sino suspenderlo por dos meses, más la devolución de 1.300.000 pesos.

Marinelli se desligó del escándalo

El Superintendente General de Irrigación, Sergio Marinelli, explicó que el organismo que el conduce no tiene implicancias en el caso Currenti, señalando que las inspecciones de cauce son entidades independientes de la DGI.

“Las inspecciones de cauce son organismos independientes, que eligen sus autoridades de forma directa a través de votaciones de los usuarios. Tanto sus cuentas como sus estatutos son independientes de mi gestión”, explicó.

En lo que respecta a las obras bajo investigación, Marinelli aseguró que a Currenti “se le armó un matete” debido a que estaba haciendo “demasiadas obras a la vez”.

“Empezó a hacer muchas obras juntas. En un momento estaba trabajando en diez frentes a la vez. Con la inflación galopante de por medio, se le fueron los costos indirectos mucho, y en vez de pedir ayuda, utilizó plata de otras obras para finalizar las que estaban en ejecución. Ahí está el lío que se le armó”, dijo el gobernador del agua.

Finalmente, Marinelli se lamentó de “que se haya ensuciado” un trabajo muy importante que benefició a muchos vecinos por el “mal accionar de un funcionario”.

El nexo con Guaymallén

Marcelino Iglesias firmó un convenio con Currenti y realizaron en conjunto entre el año 2019 y 2023 cerca de 32 kilómetros de impermeabilización de cauces.

En estos trabajos, el municipio se encargaba de aportar los materiales y dar apoyo con el combustible para las máquinas, mientras la inspección de Cauces de Corralitos realizaba la ingeniería y el movimiento de suelos. A su vez, los vecinos pagaban la mano de obra porque iban a ser los beneficiarios finales de la obra.

A pesar de que los contribuyentes abonaron su parte, hay denuncias de que en algunos casos no se realizaron los trabajos prometidos. La situación terminó de explotar en la asamblea a fines de mayo donde se hizo la rendición de cuentas de la inspección de cauce de Corralitos, que terminó mal, como se observa en el video.

Por su parte, el concejal del Frente de Todos, José Pozzoli, también denunció posibles irregularidades en el uso de combustible que otorgaba la municipalidad.

Hay números que no nos cierran. Por ejemplo, el municipio le daba 1.500 litros de gasoil por semana a granel a la inspección de cauce, son 6.000 litros al mes. ¿Cuántas máquinas tenés que usar para gastar eso? Además, estas obras cuestan mucha plata, el municipio puso mucha plata, según nuestro cálculos, cerca de 10 mil millones de pesos” , graficó el concejal, que este miércoles presentó una denuncia para que se investigue el accionar de Iglesias y de Currenti.