Hay estudios que afirman que la belleza puede sustituir un estado de ánimo pesimista y negativo por otro alegre y optimista, gracias a las endorfinas, hormonas de la felicidad, que habitan en el ser humano y que tienen la capacidad de reproducirse y multiplicarse ante la contemplación y el deleite de las cosas más bellas. “Hormonas que aumentan en 80 por ciento cuando se admira la belleza de la mujer latina”, dice Consuelo Silvera, asesora de imagen. “Ante la belleza de las latinas, el mundo entero se quita el sombrero.
Las mujeres latinas son un todo, es decir, su rostro y su cuerpo conviven en perfecta armonía, además de poseer un brillo especial en la mirada y una expresividad natural, sugerente y muy coqueta”, explica Silvera. Pelo castaño, ojos oscuros y almendrados, labios carnosos, pómulos marcados y una anatomía esculpida con fabulosas curvas son algunos de los rasgos que caracterizan a las latinas, entre ellas Eva Mendes, Jennifer Lopez, Penélope Cruz, Salma Hayek, Eva Longoria o Jimena Navarrete, actual Miss Universo.
Los rasgos latinos representan el actual canon de belleza. La anatomía latina, “armoniosa y con curvas”, posee una gran sensualidad natural que otorga a la mujer un “atractivo global”, dice la experta. Atractivo que aumenta más cuando “se suma a una expresión facial dulce, a una sonrisa pícara, a un tono de voz cálido y una actitud cercana y educada”. La belleza latina está de moda desde hace décadas, basta recordar la perfecta beldad de la actriz mexicana María Félix, calificada como la mujer más bella del mundo, amada por muchos, deseada y admirada por casi todos y temida por su entorno más cercano por su carácter difícil y rebelde.
La Doña y Dolores del Río, también considerada uno de los rostros más perfectos que ha creado la naturaleza, han deslumbrado dentro y fuera de la gran pantalla durante la época de oro del cine mexicano. Hoy, junto con otras latinas como Catalina Sandino, Jessica Alba, Zoe Saldaña y Patricia Velásquez, son imitadas por muchísimas mujeres, que no dudan en recurrir al bisturí y a la última generación de rellenos para proyectar una imagen fuerte, llena de energía y al mismo tiempo elegante y racial.
“EL FÍSICO LATINO ATRAE COMO UN IMÁN”. “El físico latino es como un imán que atrae tanto a hombres como a mujeres. Sólo hay que mirar a Penélope Cruz cuando camina por una alfombra roja, eclipsa a todos los que están a su alrededor”, dice la experta. Mientras las curvas, la generosidad en el pecho y la voluptuosidad de las caderas en las latinas resultan sugerentes, atractivas e, incluso, elegantes, en mujeres nórdicas o anglosajonas se ven como un descuido y abandono de la imagen, algo vulgar y antiestético”, añade. Dependiendo de los rasgos y del color de la piel, se pueden hacer varios grupos de belleza.
En el primero se ubican mujeres como las actrices Jennifer Lopez, Eva Mendes, Zoe Saldaña, Jessica Alba, Eva Longoria o Patricia Velásquez y la cantante Thalia, todas ellas de tez canela, pelo y ojos castaños y boca sensual. “Su físico se realza cuando sonríen, ya que sus inmaculados dientes adquieren mayor protagonismo sobre su color de piel”, advierte la experta. La mexicana Salma Hayek, la española Penélope Cruz y las colombianas Catalina Sandino y Sophia Vergara abanderan el segundo grupo, caracterizado por “mujeres de piel blanca, pelo negro y ojos muy oscuros de gran fuerza y expresividad, que, enmarcados en unas potentes cejas, adquieren mayor protagonismo”.
En un tercero, estarían las mujeres de belleza racial, al más puro estilo Frida Kahlo. La mirada chispeante, la larga melena ondulada, las cejas pobladas y la silueta menuda de la cantante mexicana Julieta Venegas pueden servir de ejemplo. El atractivo de la colombiana Shakira, un cóctel de genes latinos y libaneses, resulta tan salvaje como sexy. Su melena larga, rubia y rizada, su expresión dulce, una silueta esculpida y un movimiento de caderas sensual, personalísimo e inimitable la convierten en una de las mujeres más deseadas.
Dulce resulta la belleza de la modelo argentina Valeria Mazza, quien ha exhibido su profesionalidad en las pasarelas más prestigiosas del mundo y ha trabajado con los mejores diseñadores. T o d a s estas latinas, además de representar el canon de belleza latina, son deseadas por su trabajo, la belleza no está reñida con el talento ni con la inteligencia.
