El Gobierno provincial anunció que la obra El Baqueano entró en su última etapa antes de la licitación, ya que se convocó al Concurso Manifestación General de Impacto Ambiental.
Luego de una serie de estudios topografía, geología, medio ambiente y sociedad y que se realizaron e implicaron la apertura de nuevos caminos, el Fondo Fiduciario del Plan de Infraestructura Eléctrica de Alta Tensión, Zonas Aisladas y Zonas a Desarrollar (Fopiatzad) dio el paso previo al llamado público.
La Manifestación General de Impacto Ambiental se presenta a la Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial. En esta etapa, además, se hacen consultas a reparticiones como el Departamento General de Irrigación, Recursos Naturales y la Dirección de Hidráulica.
Esto se completa con una audiencia pública y, posteriormente, el Gobierno podrá llamar a licitación para construir la obra que completará el Circuito Diamante en San Rafael.
El Ejecutivo indicó que “ya se estudiaron minuciosamente y durante las cuatro estaciones la flora, la fauna, el aire, los suelos, los cursos de agua, el patrimonio y los aspectos arqueológicos, paleontológicos y sociales de la zona en la que se construirá la hidroeléctrica”.
Eso permitió que, tras los informes, “realizados in situ y con equipos especializados”, se pueda cumplimentar el Concurso Manifestación General de Impacto Ambiental.
La obra
Con el aprovechamiento multipropósito El Baqueano, el Gobierno busca “garantizar agua y energía para la provincia”, ya que desde la inauguración del dique Potrerillos, en 2003, no se volvieron a generar nuevas fuentes de energía eléctrica por más de una década.
Esta obra permitirá aumentar en un 15% la capacidad del embalse del Complejo Diamante y aportar 112 MW de potencia, capaces de abastecer a unos 60 mil hogares con energía limpia y sin huella de carbono, indicaron.
Además, creará un polo turístico, con la apertura de la ruta del Cañón del Diamante y la conexión entre Malargüe y San Rafael mediante un camino que tendrá un atractivo paisajístico único en Argentina.
Con una inversión de 525 millones de dólares, estiman que se generarán solo en la construcción de la represa 800 empleos directos y cerca de 1.500 empleos indirectos.
En 2018, se efectuaron nuevos estudios de suelo para determinar la localización y el modo de edificación más seguros. Así, se determinó que la histórica propuesta de Agua Mora quedaba descartada y que se construirá una presa de hormigón de gravedad HCR (hormigón compactado con rodillos) en una zona conocida como El Imperial.
En El Imperial está previsto construir una presa de 68 metros de altura, con una conducción en túnel de 13,8 kilómetros de longitud y un diámetro 5 metros, hasta la central El Baqueano, situada aguas arriba de la cola del embalse Los Reyunos.
En junio pasado, se abrió el concurso para realizar los estudios de geología, geotecnia, geofísica, ensayos de laboratorio y topografía. También se concretó el estudio de línea de base del medio biótico, lo que permitió actualizar los datos de la flora y la fauna en la tierra y el agua, además de ciclos migratorios, áreas naturales protegidas, humedales y cauces de agua.
Además, se hizo la apertura y acondicionamiento de caminos exploratorios para llegar a lo que será la sala de máquinas de la hidroeléctrica.
