Junto a su hermana comenzaron sus apariciones en la televisión. Después la dupla se disolvió y ella siguió sola persiguiendo su sueño de convertirse en vedette. Vicky Xipolitakis dio muestras de que cuando quiere algo, nada la detiene y por eso arrancó con múltiples cirugías que la llevaron a conseguir la imagen que quería y el trabajo que más deseaba.
Su recorrido comenzó en el 2008 y realzó sus rasgos griegos junto a su hermana, Stefi, quienes se presentaban en los medios como “Las urracas griegas”. Poco a poco, Vicky comenzó a dejar el castaño atrás y se sumó al equipo de las rubias.
Las cirugías también influyeron mucho en el cambio: lolas (actualmente tiene 550 cc) y liposucción son las confirmadas por ella. “Me hago retoques de botox una vez al mes. Duele, pero lo vale. La liposucción fue para sacarme la grasita que me molestaba. Mi cola es natural, sólo me hice un tratamiento de plasma”, aseguró Vicky al diario Muy.
Xipolitakis, que actualmente es la vedette estrella de Brillantísima y la niña mimada de Carmen Barbieri y Moria Casán, también sigue una estricta dieta y una exigente rutina de gimnasio que incluye 500 abdominales por día y sentadillas.
Además, le contó al diario: “Me hago un service de carillas dentales (láminas de porcelana) una vez por semana. Lo mismo con las uñas esculpidas. No me puedo permitir ni tener raíces y eso que cada vez que me tiño me pica mucho el cuero cabelludo. Es como el botox, me lo aplico y lloro. Pero lo vale”, afirma quien alguna vez aseguró que “la belleza duele”.
La griega tiene recibe críticas y mensajes de apoyo, pero lo cierto es que hizo y hace lo que quiere sin importarle cuanto dolor o tiempo le demande.
Fuente: Ciudad.com.
