El Teatro Independencia ya luce con algunas de sus butacas restauradas. Este proyecto se inscribe dentro de un plan de conservación patrimonial que busca revitalizar la icónica sala cultural de la región.

Este primer lote comprende alrededor de 58 butacas originales de 1940, las cuales han sido meticulosamente restauradas. La intervención incluyó la renovación de las patas de hierro y los asientos, que fueron transformados de antiguos resortes a un sistema acolchado, brindando mayor comodidad a los espectadores. Este es solo el comienzo de una planificación integral que se extenderá progresivamente para abarcar la totalidad de las butacas del Independencia.

La restauración se llevó a cabo a través de una licitación, adjudicada a una empresa mendocina. Sin embargo, el equipo de mantenimiento del teatro también desempeñó un papel fundamental en este proyecto, contribuyendo con su experiencia y dedicación. La colaboración entre la empresa y el equipo interno garantizó no solo la eficiencia en la restauración, sino también el respeto por la autenticidad de este espacio cultural.

En esta primera fase de restauración, se tiene previsto recuperar un total de 205 butacas, manteniendo el estilo original de hierro en las patas y el característico paño de pana rojo. Además, se ha trabajado en la inclinación de las patas para asegurar la mejor percepción de los espectáculos por parte del público, respetando la instalación original.