Tini Stoessel decidió revisar cómo se manejó el patrimonio que construyó durante su carrera tras tener como representante a su padre, Alejandro Stoessel. Después de 15 años, el productor dejó ese rol y la artista solicitó una auditoría para conocer en detalle cómo se administraron sus ingresos y derechos.

Las conclusiones del estudio abrieron un fuerte conflicto familiar. Según el informe difundido, los derechos económicos vinculados con la carrera artística y la imagen de Tini pertenecen actualmente a sociedades de las que la cantante no es propietaria, ni siquiera parcialmente.

La auditoría también habría detectado que Tini no figura como autorizada para realizar movimientos bancarios en esas compañías, mientras que su padre sí tendría esa facultad. La cantante, en cambio, contaría con una única cuenta de titularidad exclusiva y, según trascendió, recién en junio de este año pudo acceder a ella por intervención de sus abogados.

Una carrera manejada durante 15 años

Alejandro Stoessel estuvo al frente de la estructura contable, jurídica y societaria vinculada con la carrera de su hija durante más de una década. En ese período fue quien negoció y firmó distintos compromisos en nombre de la artista o a través de sociedades argentinas y extranjeras.

De acuerdo con la auditoría, Tini habría facturado en algunos períodos por sus servicios artísticos, pero los ingresos de las compañías que canalizaban los contratos eran considerablemente superiores.

Tini junto a su padre, Alejandro Stoessel

El informe también señaló que no existen contratos que le garanticen a la cantante una participación directa en determinadas ganancias futuras. Entre ellas aparecen ingresos vinculados con compromisos discográficos que, según las conclusiones difundidas, serían cobrados por una sociedad sobre la que Tini no tendría control.

La situación no significa que la artista haya dejado de trabajar o de tomar decisiones sobre sus proyectos. De hecho, el propio relevamiento sostiene que las sociedades que administraban los ingresos no participaron de sus creaciones musicales ni actorales y que, durante los últimos meses, Tini eligió personalmente a sus colaboradores.

El problema está puesto, principalmente, en quién controla el dinero y los derechos económicos que genera ese trabajo.

El fantasma de Britney Spears

La historia inevitablemente recuerda a Britney Spears, aunque los dos casos son muy diferentes desde el punto de vista legal.

La cantante estadounidense pasó casi 14 años bajo una tutela judicial que restringió su capacidad para tomar decisiones personales y financieras. Su padre, Jamie Spears, estuvo al frente de esa estructura durante buena parte de ese período.

El conflicto de Tini no se desarrolló bajo una tutela judicial. Lo que quedó bajo la lupa es la estructura societaria y contractual utilizada para administrar los ingresos generados por su carrera durante los años en los que su padre fue su representante.

El punto de contacto entre ambas historias aparece en la discusión por el control. Britney tuvo que iniciar una batalla pública y judicial para recuperar el manejo de distintos aspectos de su vida, mientras que Tini ahora busca reordenar el esquema económico de una carrera que construyó desde adolescente.

La comparación también resulta inevitable por una pregunta que atraviesa ambos casos: ¿cuánto control puede tener una artista sobre el patrimonio que genera cuando otras personas administran sus contratos y sus ingresos?

La negociación con su padre

Actualmente, Tini y Alejandro Stoessel mantienen una negociación para definir cómo continuará la administración de los bienes y derechos relacionados con la carrera de la cantante.

El conflicto podría tener además una derivación judicial. Según trascendió, el entorno de la artista no descarta que en el pasado se hayan cometido irregularidades en el manejo de su patrimonio.

Hasta el momento, no se comprobó la existencia de un delito, por lo que cualquier eventual responsabilidad deberá determinarse a partir de las pruebas y de las acciones que puedan iniciar las partes.

Mientras tanto, Tini sigue adelante con FUTTTURA, la gira con la que recorrerá distintos países de América Latina y Europa.