El Covid-19 y el cambio climático agravaron todas las formas de malnutrición y amenazan la sostenibilidad y resiliencia de los sistemas alimentarios en todo el mundo. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la actualidad, un tercio de los habitantes del mundo está afectado por al menos una forma de malnutrición. Más del 40% de todos los hombres y mujeres presenta sobrepeso u obesidad, a la vez que por lo menos ochos millones de muertes anuales guardan relación con una dieta malsana.
Sin embargo, antes de la llegada del Covid-19, la obesidad y el sobrepeso ya eran una pandemia. Con estos datos dando vueltas, Micaela Lino (22) y Gonzalo Reta (27), dos jóvenes estudiantes de San Martín que están comprometidos con la alimentación consciente y el cuidado del planeta, decidieron embarcarse en un proyecto que les permitiera tener un ingreso y, a su vez, ayudar a concientizar sobre la importancia de una alimentación saludable.
Con esas premisas, hace dos años, nació Migo Food & Health. “Migo es un servicio de viandas totalmente integrado, nos dedicamos no sólo a la producción de alimentos, sino también a mejorar la salud de los trabajadores. Surge como una respuesta a todas aquellas empresas que se preocupan por la salud del personal y, además, buscan también mejorar rendimientos. Hicimos muchos análisis y determinamos que cierto porcentaje de empleados están en sobrepeso o mal alimentados, ese es un factor fundamental que debe ser tratado. También determinamos que muchas empresas trabajan con viandas que son muy pesadas para afrontar la jornada laboral. Por eso se nos ocurrió hacer algo totalmente distinto a lo que ya existe, proporcionando no sólo la vianda sino también salud”, detalló Reta, quien es estudiante de Administración.
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Gonzalo y Micaela (estudiante de Kinesiología), entendieron que tenían que elevar su propuesta y no podían quedarse con un simple servicio de viandas. “A nuestro proyecto sumamos dos excelentes profesionales que son Valentina Arévalo (24), quien es nutricionista, y a la profesora de Educación Física Selma Salomón (24). Gracias a estas dos personas hemos podido perfeccionar cada parte de nuestra pequeña empresa, logrando resultados fantásticos. Así, tenemos un equipo que se encarga de ver aspectos de la empresa que son muy importantes y que quizás muchas veces no son tenidos en cuenta: la nutrición, la actividad física y la psicología”, añadió el joven.
Llegar a este punto no fue fácil ya que el proyecto se inició justo antes de la pandemia. Los emprendedores tuvieron que suspenderlo por un tiempo y armarse de paciencia hasta que la crisis sanitaria les permitiera retomarlo. “Desde ese momento sabíamos que no podíamos dejarlo ya que representa una problemática social que debe ser abordada”, confiaron.
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La Organización de las Naciones Unidas (ONU), en los últimos años, ha advertido insistentemente que la crisis ambiental es la principal problemática de la humanidad incitando a los gobiernos y empresas a tomar medidas urgentes. “Esta problemática está compuesta por una serie de sub-crisis, tales como: la contaminación del aire, la escasez y contaminación del agua, la pérdida de materia orgánica y contaminación del suelo, la pérdida de biodiversidad, la extinción masiva de especies, el irreversible cambio climático, y el calentamiento global. Cada una de ellas, conlleva una serie de complejas consecuencias biológicas y sociales, como la inseguridad alimentaria”, aseguraron desde el Programa Para el Medio Ambiente de la ONU.
En este sentido, los jóvenes emprendedores señalaron que “el cuidado del medio ambiente juega un rol muy importante en la actualidad. Por eso, nosotros como empresa no queremos dejar pasarlo por alto. Al momento de contratar nuestro servicio, brindamos recipientes en donde se deposite el plástico de la comida para ser llevado a la planta de reciclaje de Junín Punto Limpio. Eso hace que el plástico no permanezca en la empresa y se pueda reutilizar, logrando así poder contribuir al cuidado del planeta”, concluyeron de Migo.
