Mauro Menendez y Juan Moujan.

Una  auténtica pizza napolitana certificada ha conquistado los paladares mendocinos con su tercer local en la ciudad. La esquina de Perú y Gutiérrez ahora es el hogar de la verdadera filosofía italiana de disfrutar el momento de la comida.

El sabor de la pizza napolitana ha llegado a Mendoza con la apertura del tercer local de Napo en la esquina de Perú y Gutiérrez. Certificada por la Accademia Nazionale PIZZA DOC, Napo ha ganado rápidamente popularidad entre los locales y turistas por igual, gracias a su compromiso con la autenticidad y la calidad en cada bocado.

Con una exitosa trayectoria en el complejo Candelas Plaza de Chacras de Coria y en Urban Mall de La Puntilla, Napo ha conquistado los corazones de los mendocinos con su verdadera pizza napolitana. El placer de disfrutar el momento de la comida es el lema de este emprendimiento, reflejado en cada detalle de su oferta gastronómica.

El tercer local de Napo en Mendoza ofrece una experiencia gastronómica completa, que va más allá de la pizza. Además de una amplia variedad de pizzas certificadas por Nápoles, los clientes pueden disfrutar de opciones de pastas frescas, café de especialidad, la auténtica Birra Artigianale y una selección cuidadosa de vinos. El horario de atención es todos los días, de 12 hs. a 00.30 hs., para que los amantes de la buena comida puedan disfrutar de Napo en cualquier momento del día.

Uno de los propietarios de Napo, Andres Civit, destaca la reacción positiva del público ante un estilo de pizzas que sigue fielmente la tradición napolitana. La textura, el sabor y hasta la forma de comerla reflejan el auténtico espíritu de Nápoles, lo que ha llevado a Napo a ser certificada por la propia ciudad italiana.

Desde el 2017, la pizza napolitana ha sido declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, reconociendo el arte tradicional de los pizzaioli napolitanos. Napo ha sido certificada por la Accademia Nazionale PIZZA DOC, manteniendo viva esta tradición, ofreciendo pizzas con una fermentación de 72 horas que las hace más ligeras y digestivas.

Mauro Menendez, además de ser el chef ejecutivo y uno de los propietarios, fue certificado como un verdadero Pizzaiolo napolitano. 

Además de su compromiso con la autenticidad, Napo también apuesta por el producto local, trabajando en conjunto con “El Arca”, una ONG que promueve Comunidades Prosumidoras para dar sustentabilidad a todo el proceso. Esto demuestra el compromiso, no solo con la calidad de sus productos, sino también con el desarrollo sostenible y la comunidad local.

En definitiva, Napo llegó a Mendoza para deleitar a los paladares más exigentes con el auténtico sabor de la pizza napolitana. Con su tercer local en la ciudad, Napo se consolida como un referente de la verdadera filosofía italiana, “il dolce far niente”.