De acuerdo con una teoría del lingüista de Noam Chomsky, el cerebro humano está programado con una comprensión innata del lenguaje, lo que explica que en la infancia se parende a gran velocidad el primer idioma que se inculcan.
Estudios posteriores apuntan a que las personas pueden y disfrutan de adivinar sonidos representados en alfabetos que les son desconocidos, resaltando la facilidad e impulso que tenemos no solamente para hablar, sino para leer y escribir de diferentes maneras a la que nos enseñaron originalmente. Esto puede deberse a la asociación mental que hacemos naturalmente con otros símbolos similares a los que queremos conocer, como los números, o lo que los ideogramas de distintas culturas nos pueden transmitir, de forma consciente o inconsciente.
Durante la pandemia, el aprendizaje de idiomas extranjeros aumentó considerablemente a nivel global, a pesar de que las oportunidades laborales o turísticas disminuyeron drásticamente. Apps como Duolingo mostraron un crecimiento del 300% en usuarios, debido a una mayor disponibilidad de tiempo para aprender idiomas, la estimulación intelectual, la socialización, el ocio o la superación personal, entre otros motivos.

Por otro lado, las emociones también pueden ser un incentivo para aprender. De acuerdo con una encuesta hecha por el British Council, el arrepentimiento fue una de las causas principales por las cuales las personas mayores empezaron a aprender un nuevo idioma, ya sea por descuidarlo en su juventud o por priorizar otras cosas. Durante estos dos últimos años de confinamiento, han podido darle una segunda oportunidad a ser políglotas.
Pero más allá de lo cerebral o lo emocional, querer entender el entorno es un factor crucial para aprender idiomas extranjeros. Debido a la curiosidad natural como humanos y a la apertura que brindan los medios de comunicación, internet y las redes sociales, se puede observar y opinar cada vez más acerca de lo que pasa alrededor del mundo. Esto se notó en el auge de aprendizaje de idiomas asiáticos dentro de Duolingo en 2021, y un incremento del 496% en aprendizaje de ucraniano dentro de la app en estas últimas semanas.
La inquietud por aprender idiomas extranjeros no apela únicamente a obtener una nueva habilidad o un pasatiempo, sino al afán de expandir nuestras mentes y participar de manera más efectiva y responsable en un mundo multicultural. Permite comprender personas, historias y costumbres diferentes y fomenta el respeto por la diversidad e inclusión para derribar las barreras del miedo y los prejuicios.
