El ministro de Salud de la Nación, Ginés González García brindó detalles de cuáles serán los grupos prioritarios para recibir la vacuna contra el coronavirus, de cualquiera de los laboratorios que logre la aprobación de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat).

Así, explicó que los primeros serán los agentes de salud, los mayores de 60 y 65 años, luego de los menores de 60 y 65 con enfermedades de base y finalmente, otros trabajadores esenciales como docentes, personal de seguridad y comunicadores sociales.

“En estos días se está reuniendo la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CoNaIn), que es un organismo técnico que asesora al Estado, y que preside la ex directora general de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) Mirta Roses”, indicó el funcionario para explicar la cronología de lo que viene en materia de lo que se denominó una vacunación histórica.

Y siguió: “Ellos (el CoNaIn) van a delinear lo que nosotros seguramente después seguiremos, que es darnos la indicación de cuáles son los grupos con los que se comienza”.

“Por un lado están los grupos de riesgo por su actividad, que es necesario que estén lo más preservados posible, que son los trabajadores de salud (porque además están mucho más expuestos al riesgo), por otro lado los vulnerables, sea por edad, por patología previa o por las dos cosas -edad y patologías preexistentes-. Esos son los criterios que van a primar”, ahondó el ex embajador en Chile.

Y aclaró que es fundamental “tener mucho volumen de dosis desde el primer momento para poder hacer una campaña bien masiva y que no haya una larga espera en función de la disponibilidad de vacunas”.

Qué dicen los especialistas 

El médico infectólogo y presidente de la Sociedad Argentina de Infectología,Omar Sued (MN 91262), opinó: “Hay un consenso general en que los trabajadores de la salud son los primeros que deberían estar vacunados, para evitar la morbilidad en este grupo, para que puedan seguir trabajando y también porque muchos de ellos son personas con riesgo de complicaciones (mayores de 60 o con comorbilidades)”.

 En segundo lugar, Sued ubicó a “las personas mayores de 60 años, que son las que tienen mayor riesgo de mortalidad”, en tanto “después de esos dos grupos, los siguientes en prioridad van a depender de las características del lugar, de la cantidad de vacunas, de las posibilidades geográficas de repartir los diferentes tipos de vacunas y se incluye en este grupo a los menores de 60 con comorbilidades y a las personas que tienen mayor riesgo de transmitir la infección, y en ese sentido los docentes son un grupo crítico porque interactúan con muchas personas”.

En la misma línea, el médico infectólogo Roberto Debbag (MN 60253) destacó que “no hay muchas dudas en el mundo acerca de cuáles son las prioridades; el grupo técnico de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en octubre ya habló de un road map para priorizar el uso de las vacunas. Sin ninguna duda, la priorización está basada en el racional de los grupos que tienen mayor riesgo, mayor tasa de complicaciones y mayor mortalidad, dependiendo por supuesto estas prioridades iniciales de la cantidad de vacunas”.

Según el vicepresidente de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica, en el país “hay un consenso que los grupos que deberían vacunarse primero son los trabajadores de salud, no sólo porque tienen un alto riesgo de tener infección ellos por estar en contacto con pacientes si no porque pueden transmitir la enfermedad a la comunidad, más allá de que tienen que estar protegidos para producir un beneficio sanitario atendiendo y siendo un recurso humano esencial”.

El segundo grupo -para él- “son quienes tienen un alto riesgo de enfermedad severa y de muerte”, y precisó: “A más edad, más complicaciones de severidad y mortalidad; a más enfermedades preexistentes como diabetes, obesidad, enfermedades cardiovasculares, más riesgo”.

 
En ese sentido, “una opción es empezar por los mayores de 65 años e incorporar a todos (aquellos que tienen y no tienen factores de riesgo) pero además tiene que ser bien pautada la campaña de vacunación porque no va a haber millones de dosis en forma rápida”, señaló, al tiempo que aclaró que “el Reino Unido por ejemplo va a vacunar a las personas que están en geriátricos y a quienes los atienden porque en esas poblaciones es donde ellos tuvieron mayor mortalidad, después seguirán por edades y factores de riesgo”.

Para Debbag, “el tercer grupo, dependiendo la cantidad de vacunas, debería incluir a empleados esenciales activos, entre los que se encuentran policías, fuerzas de seguridad, docentes y comunicadores sociales, esto basado en el riesgo de exposición, en el riesgo de complicaciones y de mortalidad”.