Los aumentos en alimentos y servicios tuvieron su efecto para determinar que una familia tipo necesitó en el mes de julio un ingreso mensual de 20.134,07 pesos para no ser pobre, según los datos registrados por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).
También fueron necesarios 8.118,57 pesos para no caer en la indigencia, según datos publicados este jueves por el Indec.
La variación mensual de la canasta básica alimentaria (CBA), que delimita la línea de indigencia, en julio fue de 3,5 por ciento respecto del mes anterior, mientras la de la canasta básica total (CBT), la cual determina la pobreza, fue de 2,7 por ciento.
En el caso de un hogar integrado por una pareja económicamente activa y propietaria de la vivienda, el ingreso necesario para no ser indigente se ubicó en $6.002,48, mientras que para no ser considerado pobre fue de $11.691,54.
El informe evaluó que si esa pareja tuvo que pagar un alquiler, precisó $14.805,38 para poder hacer frente al costo de la Canasta Básica Total, que define la línea de pobreza. Para una pareja de jubilados y propietarios de la vivienda, el costo de la Canasta Alimentaria tuvo un costo de $4.996,66, mientras que el valor de la que toma en cuenta otros bienes y servicios fue de $10.073,03.
