El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes que Sudán e Israel acordaron normalizar sus relaciones, lo que convierte al país africano en la tercera nación árabe en adoptar recientemente esta decisión con la mediación del Gobierno norteamericano.

Momentos después de que Trump retirara formalmente a Sudán de la lista de países promotores del “terrorismo”, una decisión que ahora debe ser ratificada por el Congreso, los periodistas en la Casa Blanca fueron llevados a la Oficina Oval, donde el mandatario hablaba por teléfono con líderes de Sudán e Israel.

“El presidente Donald Trump anunció que Sudán e Israel acordaron la normalización de las relaciones”, dijo el subsecretario de prensa de la Casa Blanca, Judd Deere, en Twitter.

Poco después, el propio Trump celebró el acuerdo en la misma red social.

“GRAN victoria hoy para Estados Unidos y para la paz en el mundo. ¡Sudán aceptó un acuerdo de paz y normalización con Israel! Con Emiratos Árabes Unidos y Bahréin son TRES los países árabes que hicieron esto en solo unas semanas. ¡Les seguirán más!”, escribió el mandatario, pese a que Israel y Sudán nunca estuvieron en guerra.

HUGE win today for the United States and for peace in the world. Sudan has agreed to a peace and normalization agreement with Israel! With the United Arab Emirates and Bahrain, that’s THREE Arab countries to have done so in only a matter of weeks. More will follow! pic.twitter.com/UHB8H6oaZc

— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) October 23, 2020

Trump, quien se encuentra inmerso en la recta final de la campaña por su reelección, luego habló directamente con la prensa y adelantó que “al menos cinco (países árabes) se quieren sumar” a estos acuerdos promocionados por la Casa Blanca.

El mandatario no adelantó quiénes son esos cinco países, pero si deslizó, en referencia a una de las principales potencias del mundo árabe: “Esperamos que Arabia Saudita sea uno de esos países”.

Con Sudán suman cinco los Estados árabes que ya reconocieron a Israel, dado que Egipto y Jordania firmaron acuerdos de paz hace décadas.

Desde la caída del régimen de Omar al Bashir en abril de 2019, Sudán es gobernado por un Poder Ejecutivo de transición, en el que los militares y civiles comparten el poder hasta las elecciones previstas para 2022.

Este gobierno enfrenta dificultades económicas con una fuerte depreciación de la libra sudanesa y salir de “la lista terrorista” de Estados Unidos -donde está desde 1993- significaría poder solicitar ayudas y préstamos a las principales instituciones financieras internacionales.

Por eso, pese al mal estado de su economía, la Casa Blanca anunció que Sudán depositó 335 millones de dólares como parte de un acuerdo para indemnizar a sobrevivientes y familiares de víctimas estadounidenses de ataques cometidos cuando el expresidente Omar al Bashir protegía a combatientes del grupo extremista Al Qaeda.