En un mundo de incertidumbres financieras no sólo la compra de un inmueble como refugio de valor es la alternativa, sino que también la adquisición de una obra de arte se convierte en una posibilidad de inversión, aunque debe cumplir requisitos que faciliten su venta, según opinan los expertos. Enrique Mitjans, gerente de la galería Rubbers Internacional, dijo que una pintura tomada como una posibilidad de inversión debe ser de un artista reconocido internacionalmente para luego poder ser vendida, por ejemplo, en remates.
“El buen arte, como las obras de Emilio Pettoruti o de Antonio Berni, por ejemplo, son reserva de valor, porque son nombres con proyección internacional”, explicó. “La obra de Berni, por ejemplo, no está acotado a lo local, sino que es conocida en todo el mundo y, en caso de ser vendida, puede salir a remate en casas como Sotheby’s o Christie’s, y el vendedor puede obtener en la subasta quizás hasta el triple de lo invertido originalmente”, indicó. Si en el caso de los inmuebles en el momento de adquirirlos teniendo en cuenta una posible venta posterior se aconseja que estén bien ubicados, las obras de arte deben ser de autores reconocidos. “El buen arte sigue siendo refugio de valor para los ahorros, reflexionó Mitjans.
