El comienzo de las relaciones de pareja suele ser algo maravilloso. Aunque en ésta, la era digital, el amor se puede complicar con las redes sociales. ¿Qué sucede si uno de la pareja oculta al otro en Facebook o Instagram? ¿Cómo hace sentir al otro? Según los expertos se trata de stashing.

Cuando se está en una relación, se afirma que una persona puede encontrarse a sí misma (según los libros de autoayuda, al menos), acompasar la propia sonrisa a la de la nueva pareja y enseguida, familiarizarse con cosas tales como la dopamina, las cenas para dos y los emojis y gifs que demuestran el amor por celular. El tiempo pasa, la comunión entre ambos se asienta y estabiliza, y todo fluye hacia la cordial presentación en sociedad de ese afín. Primero, normalmente, a amigos cercanos y colegas, luego, de forma más ceremonial a la familia. Esto es lo que se supone que debería pasar, según el flujo de lo normativo y de lo común en las relaciones. Pero en ocasiones pueden existir algunos problemas.

Por ejemplo, el stashing, una “tendencia” relativamente recién acuñada, pero que lleva en la sociedad tanto como se puede imaginar. Según explica el conferencista y psicoterapeuta Mario Guerra a Martha Debayle, “es cuando una persona oculta deliberadamente su relación amorosa de su vida social, laboral, familiar y en las redes sociales”.
De hecho, la palabra stashing, acuñada por primera vez por la periodista Ellen Scott de Metro UK, significa literalmente “ocultar” en castellano. Aunque no se tuviera a mano la palabra exacta para referirse a este tipo de castigo social, desprecio o maltrato psicológico, ya se había oído hablar de él seguramente en muchos círculos, frivolizando a veces con el tema y considerándolo como parte de los gajes de “jugar en pareja”.
Sin embargo, en la era de las redes sociales, no ser aceptado y difundido en el medio en el que la pareja comparte todo lo importante, puede llegar a ser doloroso, acercando a la persona peligrosamente al punto de comprometer el estado de ánimo y salud mental de quien necesita este tipo de validación.

Por su parte, la psicóloga Jo Hemmings señaló al medio Daily Mail que quien te hace stashing “podría ser alguien que no piensa en ti con una perspectiva a largo plazo”, o incluso peor, “no piensa que eres lo suficientemente especial como para presentarte a su círculo de amigos”.
En tanto que el psicólogo especializado en sexo Fernando Villadangos cree que el asunto se debe a una cuestión de estatus social que puede rayar en la cosificación: “Muchas personas tratan a otras como un producto de consumo.Igual que te gusta tener un brick de leche de repuesto hay personas que coleccionan relaciones sin comprometerse emocionalmente. Muestran interés y utilizan técnicas de seducción falsas para enganchar al otro y que nunca les falte cariño”.
El stashing parece un término ambiguo. Incluso los expertos tienen problema para catalogar los casos reales, ya que no todos los individuos se comportan igual en una relación, ni en sociedad.

Cierto es que toda relación tiene sus tiempos y que hay personas que necesitan tomarse el suyo para dar el paso de introducir a su pareja en su círculo. Ahora bien, si uno lo hace y siente que el otro está jugando en este aspecto, es importante ser claro y hablar con la persona en cuestión sobre el tema. El stashing puede hacer sentir muy mal y en las relaciones de pareja tan solo tiene que primar una cosa: el amor.
