El lunes arranca a un ritmo frenético. A la tensión, ya por demás alta, que inunda a la política en el país, casi sobre el fin de un año extremadamente movido cruzado por las elecciones, el cambio de gobierno y la crisis, se le ha sumado desde el sábado –por si fuese poco– la sorpresiva decisión del gobierno de Alberto Fernández de modificar el cálculo de las retenciones que paga el campo por las exportaciones de granos. En verdad, lo que parece haber tomado por sorpresa al sector del campo, no ha sido el retoque al porcentaje que pagan por ese derecho a las exportaciones, sino, más bien, las formas, el cómo y la falta absoluta de, al menos, alguna advertencia previa, algún tipo de comunicación que adelantara la medida. Una forma de actuar del novel gobierno, típica de aquel manual de procedimientos con el que se manejó el último –y único– kirchnerismo en el poder entre el 2003 y el 2015.
Para esta semana, el oficialismo ya había anunciado el viernes que enviaría al Parlamento ese proyecto ómnibus que contiene el paquete de la triple emergencia para ser tratado y aprobado por las cámaras en tiempo récord o exprés. La oposición cree que en las emergencias que pide que se discutan, la económica, social y sanitaria, se esconde en realidad una autorización especial al Ejecutivo para contar con superpoderes que le permitan desviar partidas de recursos de un lugar a otro de manera discrecional. Muchos recuerdan, en particular en las filas del Pro que, en el 2017, cuando Mauricio Macri buscó que se le dieran facultades extraordinarias, el peronismo impuso el tope de 5 por ciento en los recursos para ser cambiados de destino por decisión del presidente.
El tridente de emergencias dará inicio formal y en los hechos a las acciones concretas en el Parlamento entre el nuevo oficialismo y la nueva oposición. Y dos mendocinos, en especial, estarán bajo la lupa de la provincia: se trata del ex gobernador Alfredo Cornejo, flamante diputado nacional, como una de las espadas del radicalismo más importantes, pese a haber quedado relegado de la presidencia del bloque –la que anhelaba– y la del diputado José Luis Ramón, el líder de Unidad Federal para el Desarrollo, un bloque de ocho diputados que se ha convertido en clave para que se alcance el quórum en la Cámara Baja.
Cornejo adelantó en la previa de estas discusiones que se avecinan que en el radicalismo y en Juntos por el Cambio (el espacio opositor que conforman la UCR, el Pro y la Coalición Cívica) no avalarán la cesión de facultades extraordinarias para el presidente. Ramón, por su lado, dejó trascender que su bloque permitirá la discusión de las emergencias pero ha negado que eso signifique un apoyo a libro cerrado del contenido de los proyectos. “No vamos a acompañar la toma de decisiones que impliquen una falta de respeto para las provincias, o las delegaciones de poderes que no tengan frenos y rompan el equilibrio de poderes de nuestra república”, ha dicho Ramón y sus siete conducidos en un comunicado que dieron a conocer sobre el fin de la semana pasada.
El Parlamento será el epicentro de los mayores y más esperados debates de fin de año, como es de suponer. Hoy se conocerá, a ciencia cierta, qué contienen los proyectos de las emergencias, más allá de todo lo que los funcionarios de Fernández han comunicado. Se espera que se informe a cuánto ascenderá la segura suma fija que pasará a incrementar el haber de los jubilados y pensionados; las subas sobre las AUH; el monto de la tarjeta alimentaria que se distribuirá en breve y, claro está, la magnitud del impuestazo que ya comenzó a tomar con el retoque a las retenciones.
Por caso, se va a oficializar la vuelta del “dólar tarjeta”, es decir, un aumento de 30 por ciento sobre el valor del dólar oficial para las compras en el exterior; la suba en la alícuota del Impuesto a los Bienes Personales, sin que eso signifique que se modifiquen los mínimos, según confirmó el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y la probable desaparición en concreto del último pacto fiscal que firmaron la Nación y las provincias durante la administración de Macri. Por eso, tanto los diputados como los senadores esperan para hoy la presencia de los ministros de Economía, Martín Guzmán; de Producción, Matías Kulfas y de Desarrollo Social, Daniel Arroyo.
Rodolfo Suarez, el gobernador, también estará atento a estas negociaciones y a lo que resulte del tratamiento de las leyes en la semana. Hoy estará en Buenos Aires, donde tiene previsto reunirse con el presidente Fernández, quien ha convocado a varios gobernadores.
Está claro que Suarez aprovechará para tomar contacto con algunos ministros clave de la administración nacional para conseguir, de primera mano, precisiones sobre el armado del presupuesto nacional y su impacto en la provincia en momentos en que ya ha ordenado, el gobernador, el envío de la pauta de gastos provinciales para que se discuta en la Legislatura, también, a partir de la semana. El viaje de Suarez a Buenos Aires también tiene motivos políticos: por la tarde, Cornejo asumirá su segundo período al frente del Comité Nacional del radicalismo.
