Hay una plabra que repite con frecuencia Noelia Barbeito y es la misma con que la suelen definir sus rivales políticos: coherencia.

La candidata a la gobernación por el Frente de Izquierda de los Trabajadores (FIT) es muy clara cuando habla y tiene definidos sus objetivos. No sueña en vano con llegar al Sillón de San Martín. Sabe que su meta es lograr sumar la mayor cantidad de votos para que su partido pueda tener presencia en la Legislatura.

Barbeito le da una vuelta a la izquierda. Tecnología al servicio del trabajador, Venezuela y Kirchnerismo, entre otros puntos. Siete ideas que la definen.

Coherencia sin panqueques

“Valoro que muchos mendocinos y mendocinas respeten nuestra coherencia; sobre todo, si el reconocimiento también viene de otros candidatos. Siempre estuvimos del mismo lado y nunca hemos panquequeado”.

“No hemos usado la función pública para enriquecernos. Nuestras declaraciones juradas son muy similares a lo que eran antes de ocupar un cargo legislativo. Todo eso refuerza la idea para que nos ayuden con el voto a entrar a la Legislatura”.

Termómetro social

“Para mí, viajar en colectivo es parte de mi vida cotidiana, por eso no debería sorprender a nadie verme sola en una parada. Igual, lo que más temperatura social me da es dar clases en la escuela. Ahí veo a los estudiantes y a los compañeros docentes. Eso es un termómetro importante”.

“Siempre trato de que el contacto con la gente sea lo más natural posible. A veces es un poco incómodo esto de salir y hablar con alguien delante de las cámaras. Siento que la otra persona se inhibe y yo también me inhibo”.

“Tenemos una idea anticapitalista. Y, como hay crisis, eso hace que muchos nos escuchen. Me inspiro mucho en compañeros que han militado toda su vida. Ser de izquierda es una cuestión de convicción y de saber cómo funciona el mundo. No me confundo. Esa convicción se alimenta también con teoría, lectura, estrategia y saber que lo que uno está diciendo no sólo es una idea linda, sino que es políticamente aplicable”.

Tecnología con impronta marxista

“El capitalismo es el sistema dominante y todo funciona bajo ese sistema. Uno vive y es parte de él. Por eso hemos estado, por ejemplo, peleando a favor de nuestros compañeros que trabajan en la Coca Cola. Buscamos que todos los avances que ha hecho el capitalismo sean socializados y puestos al servicio del conjunto de la humanidad”.

“Una compañera está por sacar un libro de robótica desde una perspectiva marxista. Eso, en vez de ponerlo en contra de los trabajadores y verlo como una amenaza, lo que podría hacer es alivianar el trabajo pesado humano. Implica un cambio de sistema”.

“Los avances de la tecnología deberían ser aprovechables y no estar en contra. Es el sistema el que lo vuelve en contra”.

Ni todo que sí ni todo que no

“Si uno va a la Legislatura, hay sesiones todas las semanas y la mayoría de las cosas votamos que sí. Sucede que en la agenda pública que se instala tenemos que adoptar una postura más rígida. Vienen y te dicen que Uber va a ser una maravilla, y la verdad es que no, porque no daba plenos derechos laborales. Por eso votamos en contra y fuimos intransigentes”.

Cobrar como un docente

“Cuando hicimos un cuestionamiento sobre la necesidad de que un legislador debía cobrar como una maestra, eso generó mucha empatía, más que voto bronca. Hay otras maneras de votar por bronca. Sabían que estaban votando a la izquierda, y, de algún modo, se abrieron a escucharnos. A esos sectores les pedimos que nos ayuden a ingresar a la Legislatura”.

“Cobrar lo mismo que un docente nos permitió mantenernos en esa coherencia. Todos sabemos que ese dinero no es nuestro y que tiene otro destino. Hay experiencias en otros sitios que demuestran que, cuando empezaron a ganar dinero, muchos cambiaron de autos, de casas y de amigos”.

La revolución de las mujeres

“Lo de las mujeres es un cambio muy profundo. Es un movimiento que tiene mucho más para dar. La realidad es que no es sólo una cuestión de una fuerza política, sino también social”.

“Es muy fuerte la presión para que seamos condescendientes con los sectores más importantes de la política nacional. Pero es ahí donde mostramos nuestra coherencia. No nos confundimos,  siempre estamos del mismo lado y siempre a favor de quienes reclaman sus derechos, como las mujeres”.

Venezuela, socialismo y kircnerismo

“Me pone incómoda que exista el prejuicio de que Venezuela es socialista. Venezuela no es socialista. Incluso, tenemos compañeros en Venezuela que han sido reprimidos. Pero no nos confundimos de qué lado está cuando el imperialismo quiere meterse a su patio trasero”.

“Claro que existen las opresiones blandas y las opresiones duras. Está en la teoría política”.

“No coincido con Grabois. Sí me molesta cuando lo atacan, pero la verdad es que todo es incoherencia. No podés tener un discurso de izquierda y ser representante del Vaticano”.

“En el kirchnerismo tienen una figura nueva, pero después tienen personajes de lo más rancios y conservadores del PJ. O Alberto Fernández, que se muestra como un porteño sencillo, pero vive en Puerto Madero”.