Desde este lunes la fiscalía de Delitos Complejos investiga por qué una camioneta a nombre de una de las empresas de Lázaro Báez estaba en manos de un comisario mendocino. Lo extraño del caso es que el efectivo al mando de la comisaría Primera de Capital había adquirido el rodado hace un año y aún no había realizado la transferencia.

El caso que dio a conocer el El Sol el jueves salió a la luz casi por casualidad. Sucede que a la esposa del comisario Rodolfo Algaba le robaron la Toyota Hilux cuando realizaba una entrega de materiales en Godoy Cruz. Si bien la camioneta apareció horas después intacta en el barrio Campo Papa, lo que se trató de un simple robo pasó a una causa mayor.

El comisario no había realizado la transferencia de la camioneta y solo tenía un boleto de compra venta. Para colmo, y lo que podría complicar aún más la situación del jefe policial es que la Toyota tenia pedido de secuestro por parte de la Justicia federal de Río Gallegos.

Frente a esto y por el tipo de delito la causa pasó a Delitos Complejos. 

Hasta el momento trascendió que los investigadores pusieron la lupa en la persona que le vendió el rodado al comisario. Este hombre es quien figura en el boleto de compra venta y que en principio no tendría ningún tipo de vínculo con Austral construcciones, la compañía del empresario k.

Sí hay un dato que llama la atención: la persona que aparece como vendedora tiene antecedentes de estafa.

El rodado mientras tanto permanecerá a disposición de la Justicia.

Por otro lado desde el jueves la Inspección General de Seguridad realiza una investigación administrativa. Esto, porque quieren comprobar si el comisario incurrió en una maniobra irregular que contemple algún tipo de sanción.