Utilizando perfiles falsos, historias que apelan a la compasión o anuncios de premios falsos, distintos estafadores en Internet logran captar personas que creen sus mensajes. En Mendoza esto suele ser frecuente, al punto en que desde los mismos locales de envío de dinero detectan estas situaciones con frecuencia.
“Pasa todas las semanas, en especial con personas que no están acostumbradas a usar mucho Internet. Llegan queriendo mandar miles de pesos al exterior, a una persona que no conocen, con un montón de historias diferentes”, relató una trabajadora de un local de Western Union sobre calle Alem de Ciudad.
De hecho, la misma empresa decidió emitir un comunicado advirtiendo de los engaños más frecuentes con los que las personas deben tener precaución antes de enviar dinero, entre los que se destacan las parejas a distancia que se conocieron online, los alquileres de propiedades que nunca se han visto y los mails asegurando que se ha ganado un premio.
Una relación fugaz
La estafa por relaciones comienza con dos personas que se conocen en Internet y comienzan a enviarse mensajes, tener llamadas e intercambiar fotografías. “Luego planean un encuentro e incluso hablan de casasrse. Cuando la relación se fortalece, empiezan a pedir transferencias de dinero: necesitan un pasaje para visitar a alguien enfermo o resolver urgencias médicas. Después de algunos pagos, la persona no aparece más”, señala el comunicado.
Esta situación se da en Mendoza con personas que hablan con extraños de otros países latinoamericanos, principalmente. “Cuando nos surge la sospecha y les advertimos que puede ser una estafa, nos muestran como supuestas pruebas fotos que se puede ver que son editadas o que se pueden encontrar en Google”, relató la trabajadora de calle Alem.
Según relatan las víctimas, se conocen a través de grupos de Facebook o Whatsapp para buscar pareja y luego la relación va tornándose “más seria”, hasta que comienzan los pedidos de dinero. Esta técnica es utilizada en todo el mundo: a principios de 2019, una alemana quedó varada en Paraguay tras enviarle 500 mil euros a su supuesto prometido y viajar a ese país para casarse, pero luego descubrió que la persona que le escribía era en realidad un hombre preso por homicidio.
Un alquiler soñado
En este caso se trata de la promesa de un alquiler a un precio “regalado”, en un lugar céntrico y con varias habitaciones. Cuando un cliente se interesa, los estafadores buscan la forma de convencerlo de que está haciendo una operación segura, esperando que la víctima les entregue dinero.
En la provincia se pueden encontrar este tipo de anuncios en varias páginas para buscar alquileres y casi siempre se detectan porque es “demasiado bueno para ser verdad”, según indicó Miguel Ángel Astorga, referente del sector inmobiliario en Mendoza. “Siempre está este tipo de engaños, lo único que cambia es la modalidad para contactar a la gente y para pedirles el dinero”, agregó.
Tal fue el caso de Florencia Rodríguez, una mujer que buscaba un alquiler en Ciudad y encontró una opción que le llamó la atención por el bajo precio. “En mi caso me di cuenta porque las vueltas que daba para que depositara el dinero era muy extraño: sin conocer al dueño, tenía que entrar a un sitio web y desde ahí me daban unos datos para hacer el depósito”, indicó.

Un cuento clásico
Esta es una de las técnicas que han existido por más tiempo en Internet, ya que es frecuente que el pedido llegue por correo electrónico: se trata de un mensaje en el que se asegura que el usuario ha recibido un premio en dólares de varias cifras, pero que para poder cobrarlo, el “ganador” debe enviar primero una suma de dinero en concepto de impuestos.
El sistema utilizado para hacer todos estos depósitos son empresas de giro de dinero porque luego es difícil de rastrear, ya que no se está haciendo un giro desde una cuenta a otra, sino que el beneficiario puede retirarlo con un código y presentando identificación.
