Con el inminente comienzo de las clases, los reclamos para que el Gobierno garantice la presencialidad en el ciclo lectivo 2021 se incrementan en todo el país. 

Funcionarios de la oposición, organizaciones de la sociedad civil y grupos de padres exhortan al Ejecutivo a que se comprometa a abrir las escuelas. 

Uno de los principales reclamos para la apertura es el de #ALasAulas, que impulsan más de cien organizaciones de la sociedad civil vinculadas al ámbito educativo como Argentinos por la Educación, Fundación Varkey, Cimientos, Conciencia, entre otras.

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“El 2020 fue uno de los años más difíciles para la educación de nuestros chicos y chicas. Hagamos de la educación nuestra prioridad. Trabajemos unidos por un 2021 con clases presenciales en todo el país, cuando se pueda y donde se pueda. Tengamos un plan para cada lugar, para cada situación y cada momento”, convoca la iniciativa que ya suma más de 150 mil firmas.

Por su parte, el ministro de Educación Nicolás Trotta decidió dejar en manos de las jurisdicciones las definiciones vinculadas a la apertura. 

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Este viernes, en horas de la mañana, entrevistado  por Radio Mitre, le preguntaron si hacía alguna autocrítica tras haber dejado a la gran mayoría de los alumnos sin clases presenciales durante 2020. El ministro esquivó la consulta y cuestionó las políticas educativas del gobierno de Mauricio Macri, quien también había publicado un mensaje en favor de la vuelta a las aulas.

“Le pido al ex presidente que no sea cínico. Durante su gobierno se discontinuó un programa insignia que hubiera permitido que 4 millones más de chicos tuvieran hoy su propia computadora como Conectar Igualdad. Hubo un desapego y un abandono profundos con el sistema educativo y hoy lo estamos pagando”, subrayó.

A las pocas horas salió al cruce el ministro de Educación de la gestión de Macri, Alejandro Finocchiaro: “El cínico es usted, Trotta, único ministro del mundo que cerró un año las escuelas quitando sueños y futuro a nuestros chicos y jóvenes. Al pasado lo representan usted y sus socios de Ctera, que creen en un país sin escuelas al que puedan gobernar a través de la ignorancia”, publicó en su cuenta de Twitter.

En la misma línea aperturista se expresaron otros dirigentes de Juntos por el Cambio como el diputado nacional José Cano, el ex presidente del Senado Federico Pinedo y el ex titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, Hernán Lombardi.

Por su parte, el neurocientífico Facundo Manes, presidente de la Fundación INECO, expresó: “Perder la presencialidad de otro ciclo lectivo puede generar daños muy difíciles de reparar y somos un país demasiado pobre como para darnos ese lujo”.

En tanto, después de la reunión que sostuvo el gobierno porteño con los gremios docentes, donde se ratificó la intención oficial de que se reanuden las clases presenciales desde el 17 de febrero, una dirigente de Ute-Ctera comparó las aulas con las fiestas clandestinas, una frase poco afortunada, que pone de relieve las trabas que algunos gremios pondrán a la idea del retorno de los chicos a los colegios.

“El nivel de circulación dentro de una escuela es tan alto que podría compararse con una fiesta clandestina. En este caso, serían fiestas clandestinas habilitadas por el Gobierno”, dijo Alejandra Boniato, secretaria gremial del sindicato.