El Senado de la provincia dio media sanción, por amplia mayoría, a los cambios propuestos por el oficialismo a la ley 7.722, más conocida como “antiminera”.
Cuando se cerró la votación, con 29 legisladores a favor y 7 en contra de los cambios, en las afueras de la Legislatura hubo sensaciones muy diferentes.
Del lado de los ambientalistas autoconvocados se vivieron momentos de tristeza e impotencia. Incluso algunos manifestantes comenzaron a llorar tras conocer la decisión del Senado. También surgieron algunos cantos que apuntaron principalmente contra el gobernador Rodolfo Suarez y la senadora nacional Anabel Fernández Sagasti.
A pocos metros, los manifestantes que se mostraban a favor de la minería celebraron pero sin exageraciones. Incluso muchos de ellos, que fueron movilizados por diferentes gremios, rápidamente se dieron vuelta y abandonaron la zona.
El Ministerio de Seguridad dispuso un amplio operativo y determinó que los dos sectores, a favor y en contra, se ubicaran distanciados para evitar confrontaciones.
Los militantes promineros se ubicaron por calle Patricias Mendocinas hacia Rivadavia. Mientras que los ambientalistas y militantes de partidos de Izquierda lo hicieron hacia calle España. Entre ambos, se estableció un importante cordón de seguridad.
Así lo vivieron los promineros.



Las sensaciones de los ambientalistas



