En la fiesta de la vendimia departamental de Guaymallén, Memoria de los tiempos, fue coronada Florencia Jézabel Mazal.El gobernador de la provincia, Francisco Pérez, se fue en mitad de la celebración para dirigirse al lugar en donde se registraron los añudes, en Potrerillos.

La soberana representó al distrito Pedro Molina. Como virreina quedó la representante de Dorrego, María Candela Furfaro. Florencia recibió de la Fundación de Todo Corazón un chece por 200 mil pesos en concepto de difusión solidaria para una institución de su departamento.

El intendente Alejandro Abraham fue acompañado por el gobernador, Francisco Pérez, el vicegobernador, Carlos Ciurca, y por parte del gabinete provincial.

La Bendición de los Frutos formó parte del espectáculo, incorporada en uno de los cuadros. Fueron 300 los artistas encargados de darle vida al show.

La reina saliente, Antonella Flores, tuvo su participación en una escena, luciendo un vestido blanco y sin atributos de soberana. Posteriormente, durante su discurso de despedida, se emocionó cuando le agradeció a su distrito, Puente de Hierro.

En cuanto al escenario, se destacó la bandera argentina, de un extremo al otro del mismo. Es importante recordar que, luego de la fiesta vendimial, el mismo será utilizado para el festival provincial del Camote, que cumple este año su décima edición.

El espectáculo fue un repaso de la historia del departamento y fue dirigido por Laura Fuertes. El color y la alegría estuvieron presentes siempre.

Un detalle importante a tener en cuenta es que el 50 por ciento del vestuario fue confeccionado especialmente para la fiesta. Además, fueron destacados algunos vecinos que forjaron al departamento en sus inicios.

A pesar de ser una jornada laboral, guaymallinos y visitantes de otros departamentos llegaron desde temprano a la Rotonda Salcedo, lugar que eligió nuevamente la comuna para realizar su fiesta vendimial.

De hecho, muchos arribaron con sus mesas de picnic y canastos, dispuestos a disfrutar del show. No obstante, el municipio dispuso de gran cantidad de sillas para que el público pudiese disfrutar de la fiesta cómodamente.

Junto a su familia, Jorgelina Tapia, de 25 años, se dispuso a disfrutar de unos sándwiches, “como hacemos todos los años”, destacó.

Asimismo, su papá, Ricardo, se encargó de aclarar que es “fanático” de la candidata de San José, a quien considera “preciosa”.

Por supuesto, las otras representantes distritales también llevaron hinchadas que llegaron con carteles, banderas y todo artefacto que les permitiera hacer ruido a la hora de alentarlas.