El presidente Alberto Fernández mantuvo en la tarde de este jueves una reunión por videoconferencia con los gobernadores de ocho provincias, entre ellos, el mendocino Rodolfo Suarez, con los que evaluó la situación sanitaria y las medidas que se tomarán a partir de la semana que viene cuando venza la actual fase.

Mendoza se encuentra desde hace casi dos semanas en fase de aislamiento social y obligatorio debido al avance de los contagios. Según las cuentas de la cartera sanitaria que dirige Ana María Nadal, la provincia está al borde de los 39 mil casos y cuenta ya con más de 400 fallecimientos. A esto se suma otra de las cifras que desde Casa de Gobierno siguen con atención: el 86% de las camas de terapia intensiva están ocupadas en el Gran Mendoza.

Hay un dato llamativo como parte de la reunión: Suarez se comunicó con Fernández desde su residencia en Luján de Cuyo, ya que se encuentra aislado luego de que su hija diera positivo. El mandatario, aclaró en las redes, dio negativo pero guardará la cuarentena por 14 días. 

Fernández viajará este viernes a Misiones, donde se estima que anunciará la continuidad de la cuarentena. En este marco, la provincia ha pedido algunas autorizaciones pese a su situación crítica: entre ellas, la reapertura de las salas de jardines de infantes, las celebraciones religiosas y las canchas de fútbol 5. 

Acompañado por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; y el ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, Fernández escuchó a los gobernadores de Córdoba, Juan Schiaretti; de Santa Fe, Omar Perotti; de Tucumán, Juan Manzur; de Neuquén, Omar Gutiérrez; de Río Negro, Arabela Carreras; de Chubut, Mariano Arcioni; y de San Luis, Alberto Rodríguez Saá.