La popular aplicación de mensajería encriptada Telegram lanzará su propia plataforma de monedas electrónicas, según fuentes familiarizadas con la materia.
La nueva plataforma se llamará “The Open Network” o “Telegram Open Network” (TON) y se supone que se está basada en una versión mejorada de la tecnología Blockchain.
Los primeros informes surgieron de parte de Anton Rozenberg, ex empleado de la división editorial Telegraph de Telegram. Rozenberg publicó en Facebook lo que afirma es un video publicitario para la nueva plataforma (no reveló la fuente del video). Señaló también que TON ayudaría a los usuarios en países con gobiernos opresores, ya que podrían transferir dinero de forma nativa a través de la aplicación de mensajería. Esto podría servir para romper el control del Estado sobre el dinero de los ciudadanos, agregó Rozenberg.
Al parecer, la moneda de TON se llamará “Gram” y la plataforma se integrará nativamente con muchas de las aplicaciones de mensajería más populares (aún no se sabe cuáles). La plataforma utilizará billeteras livianas, haciendo innecesario que los usuarios descarguen una Blockchain grande y difícil de manejar.
TON tampoco tendrá que pasar por un periodo de arranque de varios años como la mayoría de las nuevas plataformas, ya que la aplicación Telegram ya cuenta con 180 millones de usuarios, según Bloomberg.
Telegram ya es muy popular entre la comunidad Blockchain, según el cofundador Pavel Durov:
“Ahora mismo, toda la comunidad Blockchain y Cryptocurrency acaba de cambiarse a Telegram”.
Aunque todavía no está oficialmente confirmada, la creación de TON es compatible con un artículo anterior de Bloomberg, que dijo:
“[Durov] ve al Telegram como una obra de caridad que comenzará a monetizar a principios del próximo año, pero sólo lo suficiente como para financiar la expansión”.

El Mark Zuckerberg de Rusia
El enigmático Pavel Durov se asoció con su hermano para lanzar Telegram en 2013. La aplicación cuenta con cifrado de extremo a extremo, lo que la hace extremadamente útil para disidentes y ciudadanos comunes que viven bajo regímenes opresivos. De hecho, según Bloomberg, Telegram representa el 40% del tráfico de Internet iraní, por cita un ejemplo. El gobierno iraní está tan molesto por las características de privacidad de la app que ha acusado a Durov de terrorismo.
Pero Durov está acostumbrado a enfrentarse a los gobiernos nacionales. Él y su hermano cofundaron la red social más grande de Rusia, VK, construyendo una compañía con un valor de más de USD$3.000 millones. VK era bastante similar a Facebook, pero mientras que Zuckerberg fue siempre capaz de mantener el control (y una participación masiva en la propiedad), Durov no.

Cuando se negó a entregar la información personal de los usuarios a las autoridades rusas, se vio obligado a vender su participación en la empresa a uno de los aliados de Putin.
Después de ser expulsado de VK, Durov abandonó Rusia definitivamente, llevándose consigo unos USD$ 300 millones y 2.000 Bitcoins. Por estos días, el hombre pasa mayormente su tiempo en Dubai.
Durov insiste en que Telegram no está a la venta a ningún precio, porque la privacidad de sus usuarios es demasiado valiosa como para arriesgarla:
“Incluso por USD$ 20.000 millones, no está a la venta. Es una garantía de por vida”.
