La celulitis de su trasero y once segundos de reivindicación. La combinación de ambos elementos ha sido el motivo por el que la estrella del pop más famosa de Brasil, Anitta, se ha convertido en el centro de la polémica. Una atención justificada si se contabilizan las veces que los artistas y celebrities se dejan ver al natural en sus vídeos profesionales. La cantante, conocida por sus contundentes respuestas a las críticas sexistas a sus vídeos, dio orden de no retocar el inicio de su último videoclip, Vai Malandra, en el que un primer plano deja al descubierto la acumulación -como en tantos otros cuerpos-´de celulitis en sus glúteos y cartucheras.
Tan solo diez días han sido suficientes para que más de 68 millones de personas vieran su videoclip. Al primer plano de su trasero le preceden una muestra de twerking a manos de la propia Anitta, un grupo de mujeres en una azotea con cinta adhesiva como único atuendo para conseguir un marcado bronceado y varios azotes a la artista por parte de los raperos que participan en la canción, todo ello para culminar con una gran fiesta en las calles de una favela.
La artista, por su parte, explicó al rotativo O’Globo que el motivo de su decisión fue la reivindicación de la mujer real. “Estoy feliz por el impacto positivo que la celulitis tuvo en las mujeres. Debemos unirnos y parar de juzgar los cuerpos y las elecciones de las otras”, declaró.

