Marcus Thuram, delantero francés del Borussia Mönchengladbach, se sumó a las protestas por la muerte de George Floyd, tras celebrar el segundo de los dos goles que anotó este sábado ante el Unión Berlín con la rodilla en tierra y la cabeza baja.

Un gesto que se convertido en todo un símbolo de la lucha contra la discriminación racial desde que el jugador de fútbol americano Colin Kaepernick lo realizase en 2016 durante la interpretación del himno nacional de Estados Unidos como protesta por la violencia policial ante los ciudadanos de raza negra. Gesto que, prácticamente, le costó el final de su carrera deportiva.

Thuram, hijo del legendario Lilian Thuram, campeón del Mundo con Francia en 1998 y que destacó por su lucha contra el racismo, utilizó este gesto para protestar por la muerte del afroamericano Floyd en la ciudad de Minneápolis (Estados Unidos).